Un total de 5.202 explotaciones de ganado vacuno (el 52% del total) y 385.000 animales (54%) han sido investigados en lo que va de año en Extremadura en la campaña de saneamiento de la tuberculosis bovina, de las que 261 explotaciones, el 5,02%, ha tenido algún animal positivo en tuberculosis (749).

Los datos han sido aportados en rueda de prensa por el director general de Agricultura y Ganadería, Antonio Cabezas, para quien, con este algo más del 50% de la cabaña ganadera y explotaciones investigadas, la situación «parece ya favorable al control y la erradicación de la enfermedad en Extremadura», que tiene una mayor prevalencia en las comarcas de Badajoz y Navalmoral de la Mata.

LA PREVALENCIA SE SITÚA HASTA LA FECHA POR DEBAJO DE LA MITAD DE LA REGISTRADA EN 2015 Y 2016

La campaña ha finalizado así la mitad de la primera vuelta (del 1 de enero al 20 de marzo), ya que desde el año pasado se realizan dos vueltas a todo el censo como se hacía hasta 2011, lo que permite una evolución favorable en el control de la tuberculosis.

En cuanto a la incidencia de nuevas explotaciones positivas, es del 0,21 % de esas 5.202 explotaciones analizadas, de modo que «solamente 11 explotaciones han aparecido como nuevas positivas», un avance «absolutamente positivo» si se tiene en cuenta que este porcentaje ascendía «al 6 % en 2016 y al 10 % en 2015».

La prevalencia acumulada de la enfermedad (explotaciones que en algún momento de esas visitas ha tenido un animal positivo) se sitúa hasta la fecha por debajo de la mitad de la registrada en 2015 y 2016, que fue del 12,23 y del 12,96%, respectivamente. En 2016 la prevalencia en la primera vuelta fue del 10%.

Según Cabezas, el trabajo realizado desde la administración y los ganaderos para el control y erradicación de la tuberculosis comienza a «dar sus frutos» y gracias a esas repeticiones en el análisis, la prevalencia final (explotaciones que tenían algún animal positivo a 31 de diciembre de 2016) estuvo «por debajo del 5%».

El director general ha detallado también que el porcentaje de animales que han dado positivo en tuberculosis bovina en 2017 es del 0,19% (749), frente «al 1,1% de 2015 y el 0,7 % de 2016». El pasado año se investigaron 775.000 animales y «se sacrificaron 7.900».

Hubo 7.9000 animales sacrificados y la Junta deja caer que el ‘vacío sanitario’ se hace a petición del ganadero

Ha aclarado que «los únicos animales que se sacrifican son los que han dado positivo» aunque, a petición del ganadero y en situaciones extremas, se puede aplicar el «vacío sanitario» y sacrificar a todos los animales de la explotación.

El pasado año ocurrió en cuatro explotaciones de ganado vacuno que sumaban 62 animales y en lo que va de año se ha realizado el vacío sanitario en una, en la que se han sacrificado 38 animales.

En estos supuestos, además de la indemnización por animal sacrificado por positivo en tuberculosis, de en torno a 400 euros por vaca, existe una línea de ayudas para repoblar la explotación que puede llegar a 30.000 euros.

Antonio Cabezas ha asegurado que de 2012 a 2015 bajaron los presupuestos de sanidad animal «de forma muy significativa», lo que favoreció la propagación de la tuberculosis, mientras que en esta legislatura se están adoptando importantes medidas, como un aumento de la inversión en la campaña de saneamiento (el año pasado con un coste de 18 millones) en la que trabajan 300 personas.

También ha valorado la importante contribución del sector cinegético, obligado a «recoger las vísceras de la montería para evitar la contaminación al resto de ganado salvaje o doméstico».

El director general ha explicado que «el peligro no es que pueda haber un falso positivo en tuberculosis, el problema son los falsos negativos», cuando un animal está infectado y no reacciona a las pruebas.

Las comarcas con mayor prevalencia en la tuberculosis bovina, por encima del 10%, son las de Badajoz (Alburquerque, La Codosera…) relacionada con la fauna cinegética y por ser zona fronteriza con el paso de animales salvajes sin control; y la de Navalmoral de la Mata, por el entorno de Monfragüe.

Cabezas ha mencionado que Portugal cuenta con «menos armas» en sanidad animal, por ejemplo la vacunación de la lengua azul «allí no se hace».

Hay comarcas que cerraron 2016 con un cero por ciento de prevalencia y continúan así en 2017 como la de Don Benito y otras en las que «se ha avanzado mucho como las de Coria y Cáceres».

También se ha empezado a investigar el sector caprino y en este año 2017 en torno al 9% de explotaciones tiene algún positivo, normalmente en explotaciones intensivas, en la que conviven animales en espacios reducidos y, sobre todo, rebaños lecheros.