La campaña de la montanera 2024/2025 ha finalizado en las dehesas peninsulares con un 2% menos de cerdos de bellota sacrificados (580.665 cabezas), frente a la anterior pero con una previsión de producciones de jamones de bellota ibéricos de «máxima calidad en los próximos años».
Según ha avanzado a Efeagro la interprofesional del cerdo ibérico (Asici), del total de canales pesadas, el 85,5% han sido cerdos de bellota de Norma de Calidad, y el 14,5 % cerdos de bellota de las Denominaciones de Origen.
En esta campaña de la montanera, el 66,73 % de los cerdos de bellota certificados (387.488 animales) fueron 100 % Ibéricos, identificados con precinto negro; el 33,23 % restante correspondió a cerdos de bellota ibéricos con precinto rojo: correspondiendo el 5,5 % (32.119 animales) a bellota 75 % ibérico y el 27,73 % (161.058 animales) a bellota 50% ibérico.
En cuanto a las Denominaciones de Origen Protegidas, según los registros en Itaca, esta campaña se han certificado un total de 84.367 cerdos de bellota DOP, lo que representa el 14,5 % del total de animales de bellota; de ellos, el 83,9 % corresponde a bellota 100 % Ibérico y el 16,1 % a bellota 75 % Ibérico.
REPARTO AUTONÓMICO
Por comunidades autónomas, el mayor número de sacrificios se registró en Andalucía, con 277.784 cerdos de cabezas procesadas (+3,10 %); seguido de Extremadura (209.330 animales sacrificados y un descenso del 10,02 %).
En tercera posición, a nivel nacional, se sitúa Castilla y León, con 53.338 cerdos procesados y un +3,11 %; Castilla-La Mancha (8.543 cabezas (+19,65 %) y Madrid (33).
Además, de las dehesas de Portugal procedieron 31.638 cerdos de bellota sacrificados, es decir, un +1,1 %.
A pesar del ligero descenso experimentado en el número de sacrificios, el presidente de Asici, Raúl García, ha indicado que las condiciones climáticas han sido «favorables, con una adecuada producción de bellotas de calidad y en cantidad suficiente, así como una abundante cubierta vegetal gracias a las lluvias recurrentes durante el otoño e invierno».
García ha señalado que, «si bien el número de sacrificios ha experimentado una ligera reducción, la montanera ha transcurrido en condiciones óptimas, permitiendo garantizar los estándares de calidad del producto final».
Este resultado «reafirma la solidez del sector y su capacidad para generar una materia prima excepcional, asegurando la producción de jamones de bellota ibéricos de máxima calidad en los próximos años».