El programa de conservación ‘Ex Situ’ de lince ibérico espera el nacimiento y supervivencia de unos 30 cachorros esta temporada y, aunque se trata de un número inferior al del año 2013, cada parto es un alivio para esta especie en peligro de extinción. En 2005 nació el primer ejemplar de lince criado en cautividad en el marco de este programa y, desde ese año, la evolución de las cifras ha sido casi siempre positiva.

     Desde que se puso en marcha este programa de reproducción en cautiverio se han registrado 236 nacimientos (dato que incluye partos prematuros, abortos y muertes anteriores a los seis meses de vida) y un total de 160 de estos mamíferos han conseguido sobrevivir. En el año 2013 nacieron 53 cachorros de los cuales 44 siguen con vida y ya se preparan para ser liberados esta temporada.

Nacimiento en cautividad, vida en libertad

    En el centro El Acebuche han comenzado los chequeos de los ejemplares nacidos en 2013 que, próximamente, serán introducidos en el medio natural.

    La vida fuera de los centros especializados no será fácil para esta especie. El lince ibérico tiene como principales enemigos las barreras que suponen las infraestructuras viales, la caza furtiva, su baja variabilidad genética (que les hace ser propensos a tener más enfermedades), los atropellos y el descenso de su principal fuente alimenticia: el conejo de monte.

     Sin embargo, cada nacimiento de esta joya de la biodiversidad se considera un éxito en toda regla. A principios de este mes en el centro de cría El Acebuche, ubicado en el Parque Nacional de Doñana, nació una camada de cuatro linces ibéricos. La hembra, llamada Brisa, nació en cautividad en el año 2005. Varios días después, esta vez en el centro de cría de Zarza de Granadilla, en Cáceres, Fábula dio a luz a tres cachorros. Se trata de la segunda vez que esta hembra, criada en Jaén, pare una camada de tres ejemplares.

     El programa de conservación ‘Ex Situ’ de lince ibérico está compuesto por cinco centros (El Acebuche, La Olivilla, Zoobotánico, Silves y Zarza de Granadilla) que se encargan de la cría en cautividad de esta especie en peligro de extinción pero también de la concienciación social. El objetivo para esta temporada de reproducción es "establecer 18 parejas" y conseguir el nacimiento de "entre 14 y 32 animales", según indican en su página web.

(Foto: (PROGRAMA DE CONSERVACIÓN ‘EX SITU’ DEL LINCE IBÉRICO)