Estudios previos habían demostrado que el resveratrol, una sustancia natural de ciertas frutas y verduras, posee propiedades que podrían beneficiar la salud de algunas personas, según publica el equipo de Semba en JAMA Internal Medicine. Pero falta evidencia poblacional de su efecto, agregaron los investigadores.

    Los estudios sobre el resveratrol encontraron un obstáculo en el 2012, cuando a uno de los principales investigadores en este campo se lo acusó de haber fabricado los datos.

   Para el nuevo estudio, el equipo de Semba utilizó datos de 783 italianos que comenzaron a ser estudiados en 1998, cuando tenían 65 años o más.

   Los participantes fueron examinados y se les pidió que respondieran un cuestionario sobre qué comían. Además se les midieron los niveles de resveratrol en orina.

Su consumo no influyó en un descenso de la mortalidad

   Un tercio de los participantes del estudio murió en los nueve años posteriores. Al 5 por ciento se le diagnosticó cáncer y un 27 por ciento que no tenía enfermedad cardíaca la desarrolló durante el seguimiento.

    Los autores no detectaron diferencias en las cifras de mortalidad, enfermedad cardíaca, cáncer o inflamación sistémica entre los participantes con niveles basales de resveratrol en orina altos o bajos.

    Aunque esos niveles se determinaron una sola vez, Semba aclaró que la dieta se analizó cada tres años mediante un cuestionario, sin demasiadas variaciones durante el estudio, de modo que el equipo asume que el resveratrol en orina también se mantuvo estable.

    "Este estudio sugiere que el resveratrol que aporta la alimentación occidental en adultos mayores que viven en comunidad no influiría significativamente en la inflamación, la enfermedad cardiovascular, el cáncer o la longevidad", escribe el equipo.

    Teresa Fung, investigadora especializada en nutrición de Simmons College (Boston), y que no participó del estudio, dijo que los resultados no la sorprendieron. La especialista comentó que no hubiera esperado ver que el nivel de resveratrol de una dieta promedio tuviera algún efecto detectable en la salud.

(FUENTE: JAMA Internal Medicine, online 12 de mayo del 2014)