Las plantas son idénticas a las vides de la tempranillo tinto, las bayas son de un tamaño menor y los hollejos de las uvas son de color amarillo-verdoso, en lugar del común negro-azulado.

     Guardado en poco más de cuatro mil botellas numeradas, el resultado de este primer Rioja Vega 100% de Tempranillo Blanco de la añada 2013: "Un vino que destaca por su finura y elegancia, tan poco convencional como su propia presentación", describen desde la firma.

     Han detallado que fermentó y crió sobre sus finas lías en barricas de roble francés durante un total de seis meses.

(Foto: Archivo)