EFE.- En la segunda visita que realiza a Canarias para abordar el tema de las prospecciones petrolíferas -la anterior fue para presentar su proyecto a Paulino Rivero-, el presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha defendido que "hay pocos países en el mundo" que en este momento tengan a su alcance un descubrimiento potencial como el que ofrecen esas aguas del Atlántico situadas entre Canarias y Marruecos.

   Repsol estima que los yacimientos de Canarias pueden albergar unos 898 millones de barriles de crudo (el pronóstico más optimista eleva esa cifra a 2.277 millones), capaces de abastecer el 10 % del consumo del país y de rebajar las facturas de España en importación de crudo en 30.000 millones de euros en los próximos 20 años.

   Solo en la primera fase de exploración, la compañía estima invertir 350 millones de euros, de los que calcula que unos 53 millones se quedarán allí donde esté la base logística de apoyo a sus barcos de prospección, en forma de contrataciones, servicios, provisiones, transporte y gasto en otro tipo de suministros.

   Brufau ha emplazado hoy públicamente a los Cabildos de Lanzarote y Fuerteventura, dos de las instituciones más combativas hasta el momento contra el proyecto, a que decidan en los próximos días si quieren acoger en los puertos de Arrecife y Puerto del Rosario esa base y beneficiarse del movimiento económico y laboral que genere.

El presidente de Repsol ha reconocido que él no es "nadie para marcarle plazos a los Cabildos", pero también ha advertido de que, si en 15 o 20 días no tiene una respuesta, la compañía buscará otras opciones, entras las cuales reconoce que el puerto de Las Palmas de Gran Canaria aparece como la más inmediata y barata para sus planes, porque ya tiene gran parte de la logística que ellos precisan.

×