Los problemas del precio de la leche se agrava en Cantabria, donde un grupo de 65 ganaderos que entregan 60 millones de litros anuales a Nestlé han protestado ante esta industria láctea y amenazan con paralizar las entregas si no mejoran el precio que reciben por su leche.

Según reconocen estos ganaderos, la oferta que les mando Nestlé representa una subida de precio de salida por que ya se encontraban por debajo de mercado, según ha reconocido la propia Nestlé, aunque los ganaderos se quejan de que este incremento no compensa las rebajas que sufrieron en 2017 y 2018, donde lo que cobraron fue a la baja.

Ante esta situación este grupo de ganaderos cántabros han presentado un informe y una contraoferta para la confección del contrato para la campaña 2020. Este informe está basado en 4 partes, primero la subida de costes de producción, la segunda la perdida de granjas y vacas en Cantabria, la tercera es una comparativa de precios Europa-España-Cantabria, y la última son sus propias peticiones que se centran en reclamar salir con el precio de leche al que nos hubiera llevado el Indice A1 de Inlac, si la empresa «no le hubiese alterado unilateralmente».

En este conflicto las diferencias no son excesivas pero sí significativas, ya que Nestlé ofrece 34 céntimos por litro y los ganaderos reclaman 36, pero con un volumen de 60 millones de litros anuales representa una cantidad importante «y es la diferencia entre vivir o morir», según señalaron a Héctor Ruiz en eldiariomontañes.es.

De igual forma, este grupo de ganaderos destacan que «somos firmes creyentes de los Indices funcionales después de 5 años de experiencia, por lo que pedimos que se nos deje trabajar. Así como queremos encadenar los contratos, es decir que el año que viene cuando toque renovar el precio de salida sea el de diciembre y más o menos lo que determine el Indice».