Esa denominación engloba a los jamones procedentes de cerdos criados en las dehesas y alimentados exclusivamente con bellotas. “Es un jamón espectacular”, dijo Teddy Rebollo, fundador de la empresa.

     “Mi sensación es que los que ya importan y venden ibérico aquí lo hacen a restaurantes de lujo y tiendas específicas. Mi idea es hacerlo mucho más amplio y que cualquier usuario, con un simple click, pueda tener un sobre o una pata de jamón en su casa a un precio muy razonable”, explicó a www.elnuevoherald.com.

    Rebollo es consciente de que es un producto “premium” y resulta caro comparado con el “prosciutto”. De hecho, 2.5 onzas de “prosciutto” se encuentra por $5, y esa misma cantidad de jamón de bellota 100% ibérico está a $28 dólares en Ibérico Club. “En la competencia salen por $40, así que es un precio razonable y lo hace muy accesible”, manifestó.

   Hoy día, el jamón de bellota 100% ibérico representa menos de un 10% de la producción total de ibérico en España. Tras las reiteradas quejas de empresas del sector en relación con la legislación española en el sector del ibérico, poco clara para los consumidores, se presentó una nueva ley que entró en vigor este año.

Un proyecto en colaboración con Covap

    Esa empresa importa y distribuye en EEUU los curados y la carne de cerdo ibérico de Covap, bajo la marca Ibérico Fresco. “La ley anterior en España fue mala. Esa cifra de menos del 10% te lo está diciendo. El cerdo ibérico por excelencia, el auténtico, el real, está desapareciendo. A los industriales grandes les interesa tener un ibérico que pueda producirse y venderse rápidamente. No está mal, pero era necesario cambiar el nombre. De esa forma, estaba abocado a que se perdiera”, indicó.

    En el caso de Martínez-Valero, ha llevado el jamón de bellota 100% ibérico al gigante de la distribución Costco. El empresario importa grandes cantidades, por lo que le sale más barato el transporte y elimina intermediarios.

    “Queremos acercar al paladar americano lo mejor del jamón español”, sostuvo. “Y para ello queríamos colocarlo en un sitio donde vaya la gente a comprar de forma masiva y tenga cabida para productos ‘gourmet’. En Costco se paga por ser socio; es un club y acude gente de clase media y alta. Saben que, si el producto está allí, es porque es de calidad”, agregó.