Fundamentalmente, han hecho hincapié en que se va a aplicar el nuevo requisito de ser "agricultor activo" de cara a la asignación y cobro de los nuevos derechos de pago base a partir de 2015.

La relevancia de la figura del agricultor activo


     El requisito para ser agricultor activo será que los ingresos agrarios distintos de los pagos directos deben ser el 20% o más de sus ingresos agrarios y estar inscrito en el registro de explotaciones agrarias (actualmente en pruebas).

     También se va a exigir una actividad mínima en las superficies y que las parcelas agrícolas de hectáreas admisibles utilizadas para justificar el derecho de ayuda deberán de estar a disposición del agricultor, en régimen de propiedad, usufructo, arrendamiento o asignación de una autoridad pública gestora de un bien comunal.

     A su vez, los agricultores que inicien a la actividad y quieran que se les asignen derechos a través de la reserva nacional deberán disponer de la catalogación de explotación prioritaria.

Con los datos de 2014, hay muchos que no cumplirían los requisitos


     En este sentido, Corroto ha asegurado que han detectado que hay mucha desinformación, porque en muchos casos 2014 va a ser el año de referencia para certificar que cumplen con el 20% en la PAC de 2015 y saben que hay agricultores que no cumplen los requisitos.

     Corroto ha dicho que están a tiempo de informarse de lo que tienen que hacer para que en el año 2015 sigan cobrando sus ayudas, porque de lo contrario no solo no las cobrarán el próximo año sino que no podrán hacerlo hasta 2020.

     Además, en la campaña de 2015 entrará en vigor el nuevo greening o "pago verde", cuyos compromisos hay que tener en cuenta de cara a la planificación de la próximas siembras.

     Fresneda ha recordado que el greening es un pago anual por hectárea admisible vinculada a un derecho de pago básico, siempre que se respeten determinadas prácticas medioambientales y ha subrayado que es muy importante hacerlo bien, porque el 30% de las ayudas vendrán por esta vía.

      Asimismo, ha dicho que tendrá una dotación financiera de en torno a 1.400 millones de euros anuales para toda España y que incluso puede suponer la mitad del pago a un agricultor o al menos al 34% aproximadamente del total de su ayuda si no cobra ayudas acopladas o es joven.

     No obstante, Fresneda ha asegurado en que en principio no afectará a los 150.000 perceptores de ayudas de Castilla-La Mancha, siempre que hagan bien la tramitación.

Los cultivos de manera tradicional serán los que menos se vean afectados


     Según el secretario regional de Asaja, cualquier agricultor que cultiva de manera tradicional en Castilla-La Mancha va a cumplir los requisitos para cobrar la ayuda y no va a haber ningún problema en la aplicación del greening en la región

      En principio lo tienen asegurado todos los agricultores que estén acogidos a la ayuda ecológica, los acogidos al régimen de pequeños agricultores que cobran menos de 1.250 euros de pagos directos y los cultivos permanentes: viñedo, olivar, cítricos y frutales.

     El resto tendrá que cumplir con tres prácticas medioambientales: la diversificación (sembrar cultivos diferentes en las tierras de labor ocupadas por herbáceos), el mantenimiento de pastos (que se hará a nivel nacional) y destinar superficie a interés ecológico, han añadido los responsables regionales de Asaja.