Los ataques, que se produjeron el pasado viernes en la finca ‘Los Lastrones’, han supuesto para los dos ganaderos afectados el desembolso de diferentes cantidades económicas para hacer frente al pago de los servicios veterinarios y medicinas, sin contar con la pérdida de productividad de la explotación, tanto en los animales heridos como en el resto de reses.

     ASAJA de Ávila considera necesario y de justicia que los ganaderos reciban una compensación por los daños provocados por los lobos, también en el caso de que un animal resulte malherido. Un grave problema de nuestra ganadería que cada vez va a más.