Se tratata de una permuta para compensar caudal ‘no asignado’ del Júcar, de donde llegan al Vinalopó siete hectómetros del pantano de Tous. "Ahora no pagamos a cómo cuesta el agua, sino al precio fijado por criterio político", según Urbina. Los 12 céntimos por metro cúbico apenas darían para cubrir el gasto de luz para bombear el agua.

      "Con el PSOE en el Gobierno solo se aprobaron dos planes de cuenca, uno para trasvasar desde el Ebro a Tarragona, y el otro a Bilbao y Santander, siempre para el norte, que tiene agua, y nunca hacia el sur, donde no hay", criticó Urbina.

      Por eso,cree que ahora el PP tiene el reto de retomar el Plan Hidrológico Nacional (PHN) y el trasvase del Ebro hacia la Comunidad Valenciana.