El proyecto, elaborado por la asociación de becarios de la Fundación Barrié y el Boston Consulting Group investigó fórmulas de mejora de la capacidad forestal en Galicia.

    Bajo el título "O próximo verán tamén arderá Galicia", este ingeniero gallego repasó las diez claves "que son un resumen de lo que se debería hacer para poner en valor el forestal gallego" y con ello, contribuir a la "disminución de los incendios en la comunidad autónoma".

    El sector forestal clave para la economía de Galicia, representa el 3% del PIB gallego y genera, directa e indirectamente, unos 70.000 puestos de trabajo.

    Para implementar el rural, Piñeiro (A Coruña, 1976), consideró prioritario fomentar la cooperación entre los dueños de los terrenos, para abordar el problema del minifundio del rural gallego, que "compromete la viabilidad de las explotaciones forestales" y hacerla más atractiva a través de medidas, como "ventajas fiscales".

    Además, abogó por incrementar la certificación forestal, que permite certificar la gestión de manera sostenible, así como promover un I+D+i "más eficiente", con unas directrices claras, en las que participen todos los sectores implicados.

La valorización del monte puede contribuir a reducir el problema de  incendios

   
    En total, más de cuarenta expertos forestales internacionales del mundo académico, administrativo y empresarial, liderados por miembros de la asociación de becarios de la Fundación Barrié han trabajado en la elaboración de este informe, que pretende representar una hoja de ruta para el forestal gallego.

    Entre sus conclusiones, este ingeniero mostró su convencimiento de que con la valorización del monte se puede contribuir a reducir el problema de los incendios, sino en número, al menos, en su incidencia.

    Para ello, abogó por "darle la vuelta a la tortilla" en el enfoque del rural, ofreciendo alternativas y "nuevos usos del monte", como la puesta en marcha de una silvo-pasticultura (usar ganado para controlar el matorral).

    El objetivo es ofrecer al ciudadano un medio "más vivo", a través de la potenciación de productos como la castaña o las setas o fomentando los usos recreativos.

    Estas medidas, advirtió, no tendrían un impacto inmediato, porque "no es una solución de un año para otro, pero sí para el futuro" del rural, concluyó.