Donaciano Dujo / Presidente de ASAJA Castilla y León
Queríamos creer que, superados los peores momentos de la pandemia, poco a poco iríamos recuperando cierta normalidad, pero se ve que no es posible. Después de la covid nos cayó la crisis energética y de materias primas, arrastrando los precios hasta techos impensables. Y el pasado 23 de febrero llegó el caos absoluto, tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Dicen que el mundo está loco, y en estos tiempos parece que es así. ¿Cómo en pleno siglo XXI, en la misma Europa, puede prender una guerra de pueblos que fueron hermanos hasta hace poco, con familias y amigos compartidos a un lado y otro de su frontera? Eso es la guerra, muerte y destrucción, ilusiones y vidas rotas.
En España, y casi en todo el mundo, ya está teniendo y tendrá importantes consecuencias. En esta guerra nos hemos movilizado todos, solo una parte con las armas, pero el resto a través de la economía. En nuestro sector ha golpeado de lleno: falta energía y faltan materias primas esenciales para la alimentación, sobre todo para nuestra cabaña ganadera. El encarecimiento incontrolado pone en jaque a los agricultores y ganaderos, y también a la economía de todos los ciudadanos, como ya se está comprobando en los supermercados.
La crisis de Ucrania ha revelado en toda su crudeza las debilidades de la Política Agrícola Común que desde hace mucho denunciaba ASAJA: que en aras del postureo “verde” se ponía en riesgo la productividad y el abastecimiento de la población. La PAC se estaba moldeando a medida de una Europa que se creía rica y como tal se permitía desmantelar el tejido productivo, creyendo que siempre podría importar productos de otros sitios. Pero ahora todo se tambalea: la zona en conflicto representa el 30% del trigo, el 20 por ciento del maíz y el 50 por ciento del girasol mundial, por no hablar de los fertilizantes, del gas o el petróleo, que proceden de la zona y también de Rusia. Todos estos elementos necesarios para Europa, y para España en concreto, porque -aunque menos que otros países – somos deficitarios. Un buen año, en España tenemos una producción de cereales de 25 millones de toneladas, pero consumimos casi 15 millones más.
Ahora, deprisa y corriendo, vienen voces pregonando que hay que variar todas las políticas que llevamos años denunciando que nos llevaban a mal puerto. Pero la agricultura y la ganadería son oficios que necesitan tiempo, no puedes improvisar en un mes cosechas o granjas de leche. Sí urge modificar las condiciones de la PAC para poder sembrar desde ya el espacio posible en nuestro territorio, empleando barbechos estériles y permitiendo las mayores producciones de maíz y girasol, dos cultivos esenciales, y más en este momento.
Todo esto ha pillado al sector en plena campaña de protestas, que ha culminado ayer domingo en Madrid, con una manifestación histórica. Nuestra legítima reivindicación profesional tiene más trascendencia que nunca para toda la sociedad, porque reivindicar la producción agrícola y ganadera es reivindicar la alimentación de todos los ciudadanos. Dan ganas de correr a gorrazos a esos políticos -no todos, pero muchos-, que han dejado esquilmar la capacidad productiva del campo para convertirlo en un jardín. Pero ahora no es el momento. Estamos en medio de una guerra, que ojalá acabe pronto, y los agricultores y ganaderos tienen un papel fundamental que desempeñar en la retaguardia, el de productores de alimentos. Por eso es vital que nos garanticen los medios para poder producir y vivir dignamente de ello.
Doni, mientras en el campo haya gentuza como tú, jamás recuperaremos la normalidad.
Más las inspecciónes… Intentando verte el fallo, para caer todo el peso de la ley y entonces ese año ni tu sueldo sacas…. Quieren que no haya agricultura y Ganadería y entre sindicatos y políticos lo van a canseguir.. Todo el mundo busca un paguita,, en lugar de emprender y trabajar…. Y la largo plazo…. Tendrá consecuencias,,, ahora vemos las primeras
Desde el momento que un sindicato recibe dinero de un gobierno , desde ese momento le debe pleitesía y esta a sus órdenes . En este país los sindicatos, todos y cada uno de ellos son una rama del gobierno . Si realmente fuesen defensores de trabajadores este pais hace meses que el país estaría en la calle
Kerido donaciano dujo, como siempre no dices nada, no te posicionas ni te atreves a recriminar con nombres y apellidos kienes esquilman como dices, nuestro oficio (el más digno y antiguo del mundo). También te arengas en tu aureola de divinidad cuan presidente de un sindicato (vendido al poder gobernante como todos), k no da soluciones, ni tampoco ofrece el parapeto contra la administraccion k necesitamos los agricultores, por eso mismo donaciano, te pediría k plantases cara a este gobierno de un vez y no te escondieses en la comodidad y el confort de ser sindicalista de pesebre, no sea k te ocurra como los sindicatos de los transportistas (k han sido sustituidos por una plataforma). Asi k darnos alguna solución o, defiendanos de estos criminales fiscales k nos gobiernan, pork ya ha kedado patente k las políticas verdes son meras politicas confiscatorias, pero no vale con decirlo en medios y asambleas, hay k plantarles cara (por ejemplo; dejando de sembrar un año o dos o yo k se.. con medidas serias de presión, pork ya esta bien de mirar por esa sociedad kdamos de comer y además nos desprecia y agrede), pork un agricultor no puede, ni debe pagar 3 o 4 veces más impuestos de lo k cobra de pac, Y ESTO SI K ES MERAMENTE RESPONSABILIDAD DE LOS SINDICATOS AGRARIOS, PORK NO ME NEGARAS KERIDO DONACIANO, K ESTO NO VIENE DE AYER, ESTO VIENE DE MUY ATRAS, Y ES DEBIDO A VUESTRA PARSIMONIA INANICCION Y CAMARADERIA AMIGUISMO CON LOS POLITICOS, ESOS POLITICOS CON QUIEN TAN BIEN OS LLEVAIS, K A NOSOTROS NOS FRIEN A IMPUESTOS Y ESQUILMAN LA PAC ,ETC… AL CONTRARIO K TAN BIEN SE LLEVAN CON GENTE COMO TU DONACIANO.
Os lo pedimos por favor, hacer algo de una puñeteras vez! K nuestros hijos no se merecen ser ciudadanos de segunda.
Estoy muy de acuerdo con lo que dices, muchos sindicatos, que no defienden nada, y barra libre para subir los impuestos y otras cosas y el campo cada vez más muerto.