Como se recordará, desde la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) se venido informando de que las localidades Mendavia y Castejón fueron las más castigadas por la crecida del Ebro, aunque también otras zonas de la comunidad foral se han visto perjudicadas por las fuertes lluvias y la anegación de cientos de hectáreas de cultivos.