Las industrias lecheras como Lactalis o Reny Picot están obligando a firmar los nuevos contratos para la siguiente campaña a la baja, según ha tenido constancia en el Sindicato Labrador Gallego (SLG). En el caso de la multinacional gala, resulta un agravio comparativo insultante, ya que mientras en Francia Lactalis sube el precio de la leche a las granjas que le suministran, pagando un valor medio en 2020 de 36,9 céntimos; en la Galicia sigue forzando contratos a la baja, contribuyendo a situar el peor precio medio del Estado y uno de los más pequeños de la Unión Europea, que no llega a los 33 céntimos.

De hecho, ya hay granjas que están denunciando una bajada de un céntimo en el precio de la leche para los nuevos contratos que está ofreciendo Lactalis. «Se trata de un hecho de extrema gravedad habida cuenta que esta industria francesa es la principal compradora de leche en la Galicia, recogiendo más de 500 millones de litros de leche por año la unas 1.500 explotaciones de nuestra tierra», según SLG.

En el caso de Reny Picot, la depreciación está siendo de medio céntimo, que se puede incrementar dependiendo del punto crioscópico de la leche, con el cual se estarían penalizando las granjas que tienen las vacas en régimen de pastoreo y, por lo tanto, las más sostenibles y respetuosas con el entorno.

“LA ÚNICA ESPERANZA LA TENÍAMOS EN LA LEY DE LA CADENA ALIMENTARIA PERO EL MINISTERIO SIGUE SIN PUBLICAR UNOS ÍNDICES DE REFERENCIA DE PRECIOS Y COSTES”

Estas bajadas se produce en un difícil contexto para nuestras granjas, en el que el precio de los cereales y, por lo tanto, de la alimentación animal, se incrementó notablemente en los últimos meses y a nivel internacional, factor que debería repercutir en un aumento del valor de la leche en origen como compensación.

En este sentido, denuncian que «resulta indignante que, esta misma semana, la multinacional distribuidora Lidl venga de anunciar un acuerdo con Lactalis para subir el precio de la leche, de manera que el incremento repercuta positivamente en las explotaciones francesas, que sí podrán compensar el aumento de los suyos cuestes de producción, y que se estén negociando subidas con otras distribuidoras; al tiempo que en la Galicia siguen forzando los precios a la baja».

Para el Sindicato Labrador Gallego, Lactalis y otras industrias lácteas «pueden seguir bajando los precios amparadas por la inacción de la administración. A la Consellaría de Medio Rural ya no se le espera en esta problemática sbre quién sube el precio de la leche a los ganaderos, habida cuenta que desmanteló la mesa de la leche en la que los agentes del sector podíamos debatir y negociar para intentar llegar a acuerdos sobre los precios. La única esperanza al respeto la teníamos en la Ley de la Cadena Alimentaria, que obliga la que se cubran los cuestes de producción en el valor en origen de las producciones agroganaderas, pero el Ministerio de Agricultura sigue sin publicar unos índices de referencia de precios y costes para el sector lácteo, tal y como se había comprometido, favoreciendo un vacío legal en el que las industrias siguen imponiendo sus condiciones draconianas en el comprado lácteo».