"Si estos árboles no se replantan, la tierra se perderá y el desierto seguirá avanzando por la Región, cuya mayor parte de extensión ya está calificada como desierto", ha dicho Padilla, quien ha recordado que, además, para sacar producción a los árboles replantados habrá que esperar entre 5 y siete años.

     Según ha apuntado, los cultivos de regadío tampoco han ido bien, ya que no ha llovido lo esperado y los agricultores han tenido que gastar 30 millones de euros adicionales en regar, cuando normalmente ahorran un 20 % de agua a consecuencia de la lluvia y la bajada de temperaturas que se registra a finales de agosto y septiembre.

Reclaman una infraestructura que garantice un riego de socorro


     En este sentido ha apelado a la necesidad de crear una infraestructura que garantice un riego de socorro que evite la muerte de los árboles en casos de sequía como la de este año, y la necesidad de la puesta en marcha de un Plan Hidrológico.

     La campaña de hortalizas de invierno tampoco ha ido bien, a excepción del brócoli, ha dicho el presidente de Coag, quien ha agregado que la lechuga se ha vendido un 30% por debajo de su coste o que la alcachofa ha tenido "precios ruinosos".

     "La campaña de verano tampoco ha ido mucho mejor, con precios bajos y frenada por el veto ruso", ha indicado Padilla, quien ha comentado que el comportamiento de los cítricos ha sido variable, bueno en el caso del limón, y malo en el de la naranja y la mandarina.

O hay trasvases o la región "sufrirá un desastre medioambiental"


    El dirigente agrario ha reiterado la necesidad de poner en marcha un Plan Hidrológico, ya que, por una parte la UE ha dado instrucciones de que hay que solucionar la explotación de acuíferos antes del 2027 y "si no llueve la única salida son los trasvases", y por otro, "si no viene agua de fuera la Región va a sufrir un desastre medioambiental a consecuencia de la sequía".

     Preguntado por las desalinizadoras, ha dicho que son "un complemento, siempre y cuando se pueda comprar el agua a un precio asequible, pero no una solución".

    Con respecto a la ganadería ha señalado que la sequía y el clima también afecta a los animales, que no tienen su pasto habitual y que con las altas temperaturas tienen más dificultades para procrear, al tiempo que ha destacado el descenso en la facturación de ovino y bovino a consecuencia de la baja demanda del mismo en el norte de África por conflictos en la zona, que son los mayores clientes de la Región.