Aunque la propia ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambienye, Isabel García Tejerina, reconocía este mismo jueves que hay un problema de sequía, aunque no de agua en los pantanos para el regadío, el consjero murciano ha sido el más claro la señalar que la falta de lluvias en los últimos meses es "excepcionalmente grave" y "de las más secas desde 1941".

    Cerdá explicó que en abril "se ha producido un empeoramiento de la situación de los almendros, ya que no ha habido precipitaciones significativas", aunque señaló que "habrá que esperar hasta junio, en el que las probabilidades de lluvia son menores, para ultimar el informe definitivo".

Tres niveles de alerta en Murcia


     El estudio determina tres niveles de afectación en las zonas de cultivo de almendro de la distintas comarcas de la Región, que alcanzan las 69.850 hectáreas, un 7 % más respecto al dato del mes de marzo.

     En el nivel 1, que indica síntomas claros en la seca del arbolado, se ha pasado en un solo mes de las 4.658 hectáreas de almendro afectadas a 8.365 hectáreas.

    Mientras, en el nivel 2, con 24.136 hectáreas, existe un grave riesgo de secado de arbolado y en el nivel 3, en el que se contabilizan 37.079 hectáreas que empiezan a mostrar síntomas de afectación, se ha producido un descenso del 16 por ciento. Las comarcas del Guadalentín y del Río Mula son las más afectadas, ya que concentran el 41 y 40 por ciento respectivamente del total de las 8.365 hectáreas que se encuentran en nivel 1.

     También en las zonas Fuente Álamo-Mazarrón y la Vega Media se han observado zonas de riesgo. Según la Consejería, la sequía está afectando además a otros cultivos leñosos como el olivar y el viñedo, aunque soportan mejor la escasez de precipitaciones al estar situadas en suelos más profundos.

UPA pide medidas con presupuesto


      Por su aprte,
la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de la Región de Murcia (UPA-Murcia) ha solicitado al consejero de Agricultura y Agua, Antonio Cerdá, la adopción de medidas urgentes, con respaldo presupuestario, para ponerlas a disposición de los agricultores y ganaderos afectados por la sequía. Las producciones de cereal, los pastos y la cosecha y el cultivo del almendro son las producciones en las que la incidencia de la sequía es extrema en muchas zonas de la Región de Murcia, pudiendo verse afectadas además en fechas inminentes el olivar y la viña, según un comunicado de esta organización agraria.

     En opinión de UPA, son indispensables medidas de ayuda para el arranque y reposición del arbolado, a fin de recuperar la capacidad productiva perdida y para la compra de alimentación para el ganado ovino y caprino en régimen semiextensivo.

    UPA ha solicitado también medidas de carácter fiscal y relativas al coste de la Seguridad Social, así como otras de carácter administrativo dirigidas a evitar, ante la situación excepcional de sequía, penalizaciones o incluso la pérdida de ayudas del régimen de pagos directos, que en los sectores afectados representan un significativo porcentaje de los ingresos de los agricultores.

90% de pérdidas en Alicante en algunas zonas

     Asimimso, ASAJA ha registrado un informe dirigido al conceller de Agricultura valenciano, José Císcar, para que apruebe medidas urgentes ante las graves consecuencias que está teniendo la sequía. Destaca el peligro de pérdida de numerosos árboles, que se secarán y morirán si no llueve antes de final de verano.

     Por ello, la organización le ha reclamado la necesidad de aprobar un plan de reconversión para evitar la desaparición de arbolado como el almendro, que siempre han conformado nuestra cultura agraria y paisaje, pero difícilmente se repondrán por la baja rentabilidad que ofrecen. 

      En una nota, se destaca que la situación de ausencia extrema de lluvias en la provincia está produciendo un daño efectivo sin precedentes en los cultivos de secano, especialmente visible y preocupante en las producciones de frutos secos,  cereales y olivar que en determinadas zonas ya superan el 90% de pérdida de cosecha.  Sin embargo, hay afecciones en todos los cultivos como los de la viña.

    En un primer informe preliminar elaborado por los servicios técnicos de ASAJA-Alicante a principios del mes de abril se recoge el índice de aridez y deshidratación de la tierra rustica que padece el sur de la Comunidad Valenciana y se concluye, que la incidencia de la sequía afecta a más de 40.000 hectáreas  y se estima que hay más de 6.000 empresarios agrícolas  seriamente afectados por la presente sequía.

    “Aunque los principales daños se registran en los cultivos de secano, también hay que destacar los problemas en términos de incremento extraordinario de los costes de producción que en el mejor de los casos, están soportando los titulares  para mantener las producciones medias en regadío”, afirma el presidente de ASAJA Alicante – Jóvenes Agricultores, Eladio Aniorte.

Piden que intervenga el Mnisterio

    Como alternativas se pide a la Genralitat que elabore un informe técnico completo por parte del servicio estadístico  de la  Conselleria para recontar los daños, prestando especial atención al sur de la región donde la situación es agónica, asím como que inicie  los trámites oportunos  con el Ministerio de Agricultura para que, en función del informe anterior, se publique un RD ley de medidas urgentes y excepcionales para aminorar y compensar  los daños por sequia y en concreto se aprueben 2 tipos de líneas de ayudas:

a)    Bonificación del 50% de las cuotas de la Seguridad Social( autónomo y cuenta ajena) correspondientes a los meses de enero a diciembre del ejercicio 2014 y una moratoria de un año sin intereses en el pago de las cuotas a la seguridad social para el ejercicio 2015.

b)    Exención del del Impuesto de Bienes Inmuebles de Naturaleza Rústica correspondiente al ejercicio 2014.

c)    Exenciones fiscales, reducción de índices de módulos IRPF ejercicio 2014 para los cultivos de secano y regadío ubicados en las zonas más áridas.

d)    Bonificación de los tipos de interés de préstamos ante las pérdidas y falta de liquidez que van a sufrir los afectados.