Tras la aprobación en el Congreso de los Diputados de la iniciativa que permitirá la salida del lobo del LESPRE, «la reacción de los conservacionistas no se ha hecho esperar y como siempre desacreditando y faltando al respeto a los ganaderos asturianos», según asegura la organización agraria ASAJA Asturias.
De hecho, en una nota de prensa, señalan que «no entendemos a que se refiere el señor Ignacio Martínez, portavoz de la Asociación para el Estudio y la Conservación del Lobo (ASCEL), cuando habla de sus logros en los tribunales, desde ASAJA le queremos recordar que todos los recursos contencioso-administrativo que su organización presentó contra los planes de gestión de Asturias, los perdió».
En este sentido señala que»lo más intolerable» de las declaraciones realizadas por ASCEL «es que se permita desconfiar de los datos de censos de lobos en Asturias, que ponga en duda el número de daños producidos al ganado, que en su verborrea desmedida cuestione la profesionalidad de los ganaderos asturianos dudando de su atención al ganado, acusándolos de cometer fraudes, de quemar montes y de matar a la fauna silvestre».
Además de todo lo anterior, desde la organización agraria señalan que «el señor Ignacio Martínez, se permite la desvergüenza de cuestionar si se debe seguir manteniendo la ganadería, desde ASAJA le respondemos categóricamente que sí, porque la ganadería es la base del mundo rural, porque sin ganaderos no hay sostenibilidad y no hay futuro, porque los ganaderos afrontan cada día la impotencia de encontrar a los animales devorados sin que nadie ofrezca soluciones, porque detrás de cada ganadería hay familias que luchan por mantener su modo de vida en un medio rural que cada vez se siente más abandonado por las administraciones».
Por todo ello, aseguran que «los que nos cuestionamos desde ASAJA es si deben seguir existiendo organizaciones como ASCEL».