En la DO Alicante la merma puede ser del 30% aunque en la zona de la Marina Alta podría significar hasta el 50% y en la IGP Vins de la Terra de Castelló las previsiones son que la cosecha sea un 25 % inferior a la pasada.

     Se trata por tanto de una de las cosechas más bajas de las últimas décadas pues la pasada ya resultó ser un 20% más baja de lo que es normal, en contraposición al resto de comunidades autónomas productoras.

     Esta reducción de la cosecha ha conllevado no obstante una gran calidad de la uva ante la ausencia de problemas sanitarios.

     La falta de lluvias ha posibilitado que no aparecieran hongos en el ciclo vegetativo y que se dieran las condiciones idóneas de maduración, al contrario de lo que sucedió en la campaña pasada.

Los primeros precios de referencia en agosto son la mitad que la pasada campaña


     Pero la calidad de la uva y un descenso de cosecha tan importante como el actual "no siempre es sinónimo de buenos precios", como constata la Unió.

     Según datos del Ministerio de Agricultura, los precios de referencia del vino durante la última semana de agosto son inferiores en un 50% de media a la anterior campaña (58 % más bajos en las variedades de vinos blancos y un 40 % en las de tintos).

     En consecuencia, esta organización confía en que estos primeros anuncios de precio de la uva "se vayan modulando a lo largo de la vendimia".

     La Unió cree que este arranque agresivo de precios a la baja "obedece aún a la inercia de deterioro del mercado o a la especulación, circunstancia a la que contribuyó el anuncio de la destilación obligatoria sin ayudas que tuvo el visto bueno de algunas organizaciones agrarias pero que fue rechazada en su día por la Unió y cuya amenaza el Ministerio aún mantiene sobre el sector".