Por parte de la universidad catalana, participan en este proyecto Boris Betalla, como investigador principal, Albert Bel y Toni Adame, como investigadores, y Javier González como gestor del proyecto.

     Los cuatro forman parte del grupo de investigación en Tecnologías y Estrategias de Redes (NeTS), del departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la UPF.

     El proyecto se basa en trampas equipadas con un sistema de reconocimiento bioacústico de la mosca del olivo y una red sin hilos que irá encastada en el sistema.

     La mosca podrá ser controlada a distancia y aportará dados de geolocalización, magnitud de la plaga y herramientas para la toma de decisiones sobre la fumigación de los campos de olivos.

Esta técnica reducirá el consumo de energía y racionaliará el uso de plaguicidas


     Esta nueva tecnología permitirá, según la UPF, cuantificar de forma precisa las poblaciones de la mosca del olivo y beneficios adicionales en términos de sostenibilidad, ya que se prevé que reducirá el consumo y la dependencia energética de los cultivos y racionalizará el uso de plaguicidas para combatir la plaga.

     El consorcio de Entomatic está integrado por doce socios, entre los que figuran asociaciones de pequeñas y medianas empresas productoras de oliva europeas y turcas, empresas del sector de los pesticidas y grupos de investigación de Alemania, Bélgica, Grecia y España.

(Foto: Archivo)