La universidad mantuvo la gestión hasta finales de 2012, por lo que la institución provincial decidió sacarla a subasta hasta en tres ocasiones sin éxito en el año 2013. Así, en el nuevo pliego de condiciones, aprobado a principios de 2013, se optó por no tramitar la PAC con el fin de que "lo hiciera el supuesto nuevo propietario", segú recoge Ana Pobés en www.latribunadeciudadreal.es.

    Tras quedar desiertas las subastas, los plazos cumplieron y "ya no se puedo gestionar la Política Agraria. Nos parecía una ilegalidad el solicitar los derechos de la PAC de unas tierras que no se estaban cultivando, así como hacer planes de explotación cuando queríamos venderla", apunta Cabezas.

     Por eso, ahora, para evitar esta pérdida, se ha optado por ceder estos derechos a los agricultores y ayuntamientos de la zona, al objeto de que se beneficien y el dinero se quede en la región.