Hubo un tiempo en que la carne provenía desde Argentina, también con su certificado "halal", pero por meras razones de costos la empresa cambió y la trae de mucho más cerca; eso sí, previo visto bueno del Consejo Islámico español.

     La cuestión de la carne "halal" no es baladí: primero, porque se garantiza que no hay el menor rastro de cerdo, animal prohibido, y segundo, porque el animal debe haber sido sacrificado según un cierto ritual: mirando a la Meca y rezando una plegaria, antes de ser desangrado por completo. Toda carne que no cumpla esas reglas, es impura.

     Es difícil saber cuándo ha afectado esta polémica de las redes sociales a la clientela de MacDonalds, que no parece haber sufrido mella en estos días: la firma está presente en 13 ciudades de Marruecos, donde cuenta con 31 locales que suelen estar entre los más visitados de las ciudades.