El parón de la recogida está provocando que en muchos casos se están agotando las existencias en los almacenes por lo que las desmotadoras -industria que separa la fibra de las semillas- "tienen que ir parando" ante la falta de materia prima, añade Rizzo.

Sobre la evolución del precio, recuerda que se trata de un mercado muy volátil que depende de países como China, EEUU o India.

Ha remarcado el caso de China, que tiene ya 4 millones de toneladas en stocks, a lo que podrían añadirse otras 4 ó 5 millones de toneladas de producción que logrará en la campaña siguiente, por lo que "en algún momento tendrá que poner" algodón en el mercado y convertir así estas amplias disponibilidades "en divisas".

El responsable de algodón de Asaja-Sevilla, Emilio Gutiérrez, señala que aún queda bastante superficie por recoger debido a las lluvias, que han impedido entrar en los tajos y que han retrasado una campaña que el año pasado había terminado a finales de octubre.

"Inicialmente habíamos previsto 185.000 toneladas, lo mismo que el año anterior", comenta Gutiérrez, quien matiza que ya se han perdido 15.000 toneladas, lo que dejará la cifra final de cosecha en 170.000 toneladas, siempre y cuando no se prolonguen las lluvias.

Se ha caído mucha fibra al suelo y algunas fincas son intransitables, por lo que también da por perdida parte de los 300 kilos por hectárea del "segundo pase" de las cosechadoras.

Calcula las pérdidas en 5,4 millones de euros, aunque habrá que añadir las derivadas de la menor calidad de la fibra, que reducirá los ingresos de los agricultores, que tienen que entregar aún en las desmotadoras unos 30 ó 40 millones de kilos que quedan en el campo.

A nivel internacional, "hay stocks muy importantes" de las últimas campañas pero se aligerarán porque los países del Hemisferio Sur -Argentina, Brasil o Australia- sembrarán menos algodón para optar por otros cultivos con precios altos ahora -soja o maíz-.

De cara a la campaña próxima, augura cotizaciones internacionales en niveles similares a los actuales e incluso algunos repuntes, si bien todo dependerá de la "incógnita" China, el mayor operador mundial que acapara el 50 % de las compras mundiales, pero que también es un gran productor, que cuenta con importantes reservas.

Hasta el 14 de noviembre se habían recogido en Andalucía 148.000 t, lo que difumina la posibilidad de alcanzar las cifras del año pasado (unas 186.000 t) por el efecto de las lluvias, en casos torrenciales, que también han afectado a la calidad del producto y por tanto a los precios que reciben los algodoneros, añade por su parte el secretario general de COAG-Sevilla, José Antonio García.

García calcula que quedarán en el campo más de 15.000 hectáreas por recoger y que habrá pérdidas económicas para el sector -que ya están cuantificando- por lo que pedirán apoyos de la Administración como la flexibilización o exención de la obligación de lograr unos rendimientos mínimos (1.000 kg/ha) para que más de 6.300 agricultores puedan acceder a las ayudas a la producción.

El algodón proporciona 800.000 jornales en una campaña normal, pero este año serán muchos menos, lo que se notará en la economía del sector servicios, transportes, cooperativas, desmotadoras y firmas auxiliares en estas comarcas, advierten los productores.

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Andalucía también alertaba de los "serios daños" por lluvias y anticipa pérdidas "en cantidad y en calidad" que cifra en 15 millones de euros, explica su responsable sectorial, Javier Fernández.

Detalla que quedarán en el campo por recoger unos 40 millones de kilos y que podrían alcanzarse las 170.000 t al concluir la campaña.

Los precios marcaban en septiembre los 73 centavos de dólar por libra en el Mercado de Futuros de Nueva York, es decir, unos 41 céntimos de euros por kilo de algodón, lo que supone una caída del 20 % interanual, según apuntan las organizaciones agrarias.

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