El propietario de los canes, que al parecer mantenía a los perros para la práctica de la caza mayor, ha sido imputado por un supuesto delito de maltrato animal.

     La Asociación Española de Rehalas muestra así su más firme repulsa ante estos hechos y afirma que tomará las medidas oportunas para que situaciones como ésta no vuelvan a repetirse.

     Así mismo, la Asociación Española de Rehalas recuerda que los rehaleros, y en general todos los cazadores que practiquen su afición auxiliados por perros, tienen el deber moral y legal de ejercer una tenencia responsable de dichos animales, manteniéndolos en óptimas condiciones higiénico-sanitarias, alimentarias y de alojamiento.