Dado que el vehículo no reunía ninguna condición para el transporte del producto, los agentes llamaron a los técnicos del Servicio Veterinario de Urgencias del Ayuntamiento (Sevemur) y estos comprobaron que triplicaba la temperatura reglamentaria.

      Levantaron el acta y le notificaron al transportista que estaba obligado a destruir el género en el mismo lugar en que lo adquirió en un plazo de siete días, y presentaron una denuncia por la falta de condiciones sanitarias y porque carecía de certificado para el transporte de alimentos perecederos, según las mismas fuentes.

(Foto: Archivo Recurso)