El comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, asegura en una entrevista a Efeagro que la Unión Europea (UE) no ha pedido la «inminente guerra comercial» con Estados Unidos, pero agregó que el club comunitario tiene que reaccionar «de manera apropiada», y también dijo que ve «futuro» para el sector del vino, pero que se tiene que adaptar a las nuevas demandas de los consumidores.

«Creo que esta inminente guerra comercial no es algo que hayamos pedido, pero aun así, es algo ante lo que tenemos que reaccionar de manera apropiada», declaró en la entrevista, concedida después de que la Comisión Europea publicara un paquete con medidas para apoyar al sector vitivinícola, que se encuentra en un momento de crisis por la bajada del consumo o el cambio climático.

También hace frente a las incertidumbres comerciales, incluida la amenaza de Estados Unidos de imponer posibles aranceles.

Tras la entrada en vigor de los aranceles estadounidenses a las importaciones comunitarias de acero y aluminio este mes, Bruselas anunció una serie de contramedidas que aún no han entrado en vigor, como gravámenes al bourbon del país norteamericano.

Sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha llegado a amenazar con imponer aranceles del 200% al vino y las bebidas espirituosas procedentes de la Unión Europea si se aplica el gravamen anunciado por la UE al whisky americano.

En ese contexto, organizaciones como la Conferencia Española de Consejeros Reguladores Vitivinícolas y la European Federation of Origin Wines han pedido a la Comisión Europea que excluya el vino y el ‘bourbon’ de represalias comerciales contra Estados Unidos.

Preguntado por si cree que el bourbon debe quedar excluido de las contramedidas de la UE, Hansen también respondió que el club comunitario debe intentar «desescalar la situación».

«La Comisión está mirando todas las posibilidades para desescalar y hay conversaciones bilaterales en marcha. Hubo una consulta pública también sobre la lista (de productos afectados por contramedidas de la UE) que concluyó el 26 de marzo y esto es algo que la Comisión tendrá debidamente en cuenta al finalizar la lista», expuso.

Incidió en que el aspecto geopolítico está ejerciendo en el sector del vino «mucha presión en la actualidad o potencialmente».

Reconoció que esa vertiente no se incluye en las medidas publicadas este viernes, pero que exigirá acciones.

De todas formas, destacó la importancia de abrir nuevos mercados y de ser «menos dependiente de un único mercado».

En ese sentido, indicó que en junio tendrá lugar una misión de alto nivel a Japón y que también se trabaja en organizar otra a Brasil este mismo año.

FUTURO PARA EL SECTOR

El comisario de Agricultura dijo que ve «un futuro» para el sector del vino, pero reconoció que necesita adaptarse «a las nuevas demandas».

«Es siempre muy importante mantener el contacto con el consumidor. Eso será muy crucial», comentó.

Admitió que hay una «evolución» en el sector y que el consumidor busca «algunos productos de nicho» que, en su opinión, «funcionan muy bien también combinados con la gastronomía y el turismo».

Agregó, asimismo, que hay viticultores que han «aprovechado también las oportunidades de nuevas tendencias un poco alejadas de los vinos más clásicos» y que ofrecen «vinos más modernos y el entorno que los acompaña».

Interrogado por si cree que el vino sin alcohol o con bajo alcohol es el futuro para el sector o el único camino, Hansen dijo no creer que esa sea la sola vía. «Sin embargo, hay una creciente demanda para estos productos y representa también una oportunidad para el sector», comentó.

Apuntó que ese auge «está en línea con las preocupaciones por la salud» y que los vinos con bajo alcohol o sin alcohol son «una vía que necesitamos abrir». «Pero, por supuesto, no es el único camino adelante», subrayó.

Sobre las medidas propuestas hoy por la Comisión Europea, indicó que se basan en las recomendaciones y expectativas de los Estados miembros y del sector.

Las medidas están orientadas a controlar la oferta del vino y a actuar sobre el etiquetado, entre otros aspectos.

Así, Bruselas plantea que los Estados miembros puedan adoptar medidas como el arranque (la eliminación de vides no deseadas o sobrantes) y la cosecha en verde (eliminación de uvas inmaduras antes de la cosecha).

Los productores también dispondrán de mayor flexibilidad en el régimen de autorizaciones de replantación y a los países de la UE se les permitirá adaptar mejor las autorizaciones de plantación a sus necesidades nacionales y regionales.

El paquete de medidas, según indicó Bruselas en un comunicado, hará que la comercialización de productos «innovadores» sea «más fácil, con normas más claras y denominaciones comunes para los vinos de menor graduación alcohólica en el mercado único».

También se contempla el enoturismo, que según Hansen es «una posibilidad muy importante de generar ingresos adicionales para el sector».

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