Sobre la situación actual y las medidas que se van adoptando en cada momento en el seno de la CE, la minisra destaca que "la situación es compleja, evoluciona casi cada día, de modo que las ayudas europeas a los sectores afectados no están cerradas. El escenario cambia y lo lógico es que las ayudas que en su caso procedan también lo hagan"..

     En ese sentido, defiende la labor que se ha venido hciendo desde el Ministerio, al recordar que "en España lo que hemos hecho a lo largo de todo el mes de agosto es ir analizando de manera sectorial los daños y también en función de los tiempos. El impacto no es el mismo dependiendo del momento de la cosecha en que esté el producto y, por supuesto, en función de su exposición al mercado ruso".

Hay que evitar una posible especulación sobre los precios

    Respecto a la úñltima reunión del los ministros de Agricultura de la UE en Bruselas, la titular del Magrama defiende los acuerdoa doptados, al consierar que sed ebe seguir "monitorizando el impacto del veto ruso en las producción españolas y, cuando haya daños, que se actúe con rapidez por la vía de las ayudas, como se ha hecho en agosto. La cuestión es que a más rapidez más eficacia".

       En relación a su petición de que se extendiera la ayuda a cítricos, caqui y granada, recalca que "aunque aún no ha empezado la campaña, hay que prevenir que haya una caída de precios y evitar la posible especulación con los precios. El viernes se acordó que la decisión se tomará en el próximo comité de gestión, que es el procedimiento normal para estos casos".

     Asimismo, se muestra optimista en relación a la apertura de nuevos mercados como alternativa a los efectos del veto ruso, al señalar que "el sector agroalimentario español lleva trabajando mucho tiempo en la apertura de nuevos destinos para sus productos. De hecho esta industria está muy internacionalizada. El año pasado aumentó un 4% sus ventas fuera y solo hasta junio el crecimiento ha sido de un 5,7%. Entre las cosas más curiosas está por ejemplo la exportación de grandes cantidades de alfalfa a China, que está a punta de cerrase, o el mercado de Oriente Medio, que también es muy importante. En 2013 el valor de las exportaciones agroalimentarias alcanzó los 38.000 millones de euros, lo que nos convirtió en la octava potencia mundial en este terreno"..