Una muestra de pollos recogida por un agricultor de Nanbu dio positivo en la prueba de gripe aviar el 23 de abril, y posteriormente las investigaciones nacionales confirmaron que se trataba del H5N6.

     Los expertos consideran que este es un caso aislado y que el riesgo de contagio entre humanos es muy bajo, ya que ninguna persona que estuvo en contacto con el fallecido ha manifestado síntomas, según recoge el diario South China Morning Post.

     Unas 1.300 aves de corral han sido sacrificadas en la localidad y el resto están siendo controladas, si bien de momento no se han registrado anomalías.

     El año pasado, se registraron en China los primeros contagios en el mundo en humanos de tres variantes del virus de la gripe aviar -H7N9, H10N8 y H6N1-.

     La cepa H7N9 fue la más mortífera y la que más personas contrajeron, un total de 419, de los que una quinta parte fallecieron, según datos publicados por los medios oficiales.