Unión de Uniones ha trasladado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y a la Comisión Europea sus observaciones a la propuesta de modificación del Reglamento (UE) 2018/848 sobre producción ecológica, reclamando que la futura normativa garantice una competencia justa entre los productores europeos y las importaciones procedentes de terceros países.

Unión de Uniones advierte de que el modelo ecológico europeo se basa en normas de producción, control y trazabilidad especialmente exigentes, que suponen un esfuerzo económico y técnico significativo para los agricultores y ganaderos de la UE. Por ello, considera «inaceptable que productos importados puedan comercializarse como ecológicos en el mercado europeo sin cumplir exactamente esas mismas condiciones».

En este sentido, la organización rechaza la prórroga automática del actual régimen de equivalencia para las importaciones ecológicas y defiende que, a partir de 2027, todos los productos ecológicos importados deban ajustarse plenamente a las normas de la Unión Europea, certificándose conforme al Reglamento (UE) 2018/848 por organismos autorizados y supervisados por la UE. «Mantener sistemas más laxos supondría, a juicio de la organización, una desventaja competitiva injustificada para los productores europeos y un riesgo para la credibilidad del sello ecológico», aseguran.

«PROTEGER LA AGRICULTURA ECOLÓGICA EUROPEA NO ES UNA CUESTIÓN PROTECCIONISTA, SINO DE COHERENCIA NORMATIVA, EQUIDAD ECONÓMICA Y RESPETO AL ESFUERZO DE MILES DE AGRICULTORES»

Asimismo, la organización reclama el refuerzo de los controles en frontera, auditorías rigurosas a los organismos de certificación que operan en terceros países y una mayor transparencia sobre los incumplimientos detectados. «No puede permitirse que existan puertas de entrada con controles más permisivos ni que el logotipo ecológico de la UE se utilice en productos que no han sido producidos bajo las mismas reglas», subraya Unión de Uniones.

Junto a la defensa frente a importaciones desleales, la organización apoya una simplificación técnica del reglamento ecológico que facilite su cumplimiento a las explotaciones europeas, especialmente las pequeñas y las situadas en zonas desfavorecidas, siempre basada en criterios científicos y técnicos objetivos, sin rebajar el nivel de exigencia del modelo, pero preservando la viabilidad económica de las explotaciones.

Unión de Uniones concluye que «proteger la agricultura ecológica europea no es una cuestión proteccionista, sino de coherencia normativa, equidad económica y respeto al esfuerzo de miles de agricultores y ganaderos que cumplen diariamente una normativa muy exigente para ofrecer a los consumidores productos de alta calidad y confianza».

«Los productores ecológicos de Unión de Uniones también estaremos en la tractorada del 11 de febrero para defender una competencia leal de nuestros productos frente a las importaciones que no cumplan las mismas garantías que nos piden a nosotros».

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