Euskal Okela cumple 25 años. Para celebrar esta fecha tan señalada, el Palacio Kursaal de Donostia acogió este lunes 16 un acto conmemorativo organizado por HAZI y el Gobierno Vasco. Durante el homenaje se reconoció el esfuerzo y la entrega de las personas que han contribuido a que esta marca de garantía, que surgió en 1994 y que certifica el origen y la calidad superior de la carne de vacuno con Eusko Label, sea un referente de excelencia para todos los consumidores.

El acto estuvo presidido por Arantxa Tapia, consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras; y estará acompañada por Bittor Oroz, Viceconsejero de Agricultura, Pesca y Política Alimentaria del Gobierno Vasco y Presidente de la Fundación HAZI, así como por Asier Arrese, Director de HAZI.

Estas autoridades fueron las encargadas de entregar los diplomas conmemorativos a  las personas homenajeadas en nombre y representación de todo el sector. Precisamente, estas fueron las personas que subirán al escenario: Miren Itxaso Zelaia Zorrila (carnicera), Jesús Odriozola Agirrezabal (carnicero), Iñigo Monasterio Gonzalez (carnicero), José Angel Uzkudun Manterola (ganadero), Asier Aristi Otamendi (ganadero) , Enrique Iribarria Arguijo (ganadero).

A su vez al acto conó con la presencia de una amplia representación del sector primario y de las instituciones de Euskadi; con representantes del sector cárnico, representantes de los sectores y productos amparados bajo la marca Eusko Label, 15 en total.

Euskal Okela

Euskal Okela es la única carne de vacuno con la marca de garantía Eusko Label que garantiza unos rigurosos parámetros de calidad que incluyen su origen, las condiciones de crianza de los animales y su alimentación. Se trata de un sistema de control integral que examina todo el proceso de producción y distribución hasta que llega al consumidor final, para el que Euskal Okela es todo un referente de confianza y calidad.

Prueba de ello es cómo Euskal Okela sorteó la grave crisis desatada en 1996 en el sector a raíz de los casos de ‘vacas locas’. La marca de carne de vacuno con Eusko Label, bajo el lema ‘Sana, sabrosa y natural’, se convirtió en un valor seguro, de plena confianza, para las personas consumidoras de Euskadi.

Uno de los grandes hitos alcanzados por la carne con Eusko Label y, por extensión, por todo el sector primario vasco en estos 25 años fue el reconocimiento obtenido bajo el distintivo Indicación Geográfica Protegida (IGP) por parte de la Unión Europea en 2004 tras seis años de ardua tramitación.

Garantía de sostenibilidad

Consumir Euskal Okela contribuye a la sostenibilidad desde varias perspectivas; en primer lugar, la socioeconómica. Comprar y consumir productos Eusko Label son acciones que apoyan y ponen en valor todo el tejido productivo formado por baserritarras, ganaderos, elaboradores y personas que trabajan en las carnicerías, mataderos y salas de despiece. Además de tratarse de una actividad que genera trabajo y economía, la labor de estos colectivos, que trabajan en equipo en busca de la excelencia, contribuye a mantener la biodiversidad y el equilibrio de nuestro entorno y rural y natural.

Euskal Okela se vende exclusivamente en carnicerías autorizadas, fácilmente reconocibles por lucir la ‘K’, símbolo Eusko Label, que asegura que esa carne de vacuno cumple con todos los requisitos de origen, salubridad y calidad definidos en el Reglamento Técnico y en los Procedimientos de Certificación que los regulan.

La gestión de esta marca de calidad también tiene un positivo impacto a nivel medioambiental. Las condiciones de crianza tradicional de las reses, nacidas y cuidadas con mimo en todas las fases de su vida en los caseríos de Euskadi, aseguran el bienestar de los animales, la salubridad y el control de su alimentación, libre de antibióticos y basada en forrajes naturales (hierba fresca y seca, heno y paja) complementados con piensos expresamente autorizados por HAZI, órgano de control y certificación de los productos Eusko Label. La carne Euskal Okela se distingue por su calidad superior a la media, ya que los animales, siempre de razas Pirenaicas, Limusín, Blonda, Terreña y Pardo Alpina y sus cruces, son cuidadosamente seleccionados en los mataderos autorizados.

También hay un control durante el proceso de trasformación y envasado de la carne mediante la realización de inspecciones y auditorías por parte de técnicos especialistas, control sobre selección del producto, toma de muestras y análisis y un procedimiento administrativo informático de todas las instalaciones, equipos, procesos y del propio producto.