EFE.- Así lo ha destacado hoy la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, que ha participado en Huelva en la inauguración del XIII Congreso Nacional de Comunidades de Regantes de España.

En este sentido, ha indicado que este ha sido «uno de los grandes desafíos» de su departamento, que ha tenido que realizar «un esfuerzo titánico para poder cerrar la primera fase de la planificación hidrológica».

Algo que se ha hecho, según ha dicho, atendiendo las diferentes demandas de los sectores afectados y además «conjugándolo con la protección del entorno de manera que se asegure la sostenibilidad tanto en los aspectos socioeconómicos como medioambientales».

Ha recordado que al inicio de la legislatura los 25 planes hidrológicos de cuenca que tenían que haber sido aprobados en 2009 estaban «todos por hacer y teníamos la obligación de dar cumplimiento a la directiva marco Agua, sólo había culminado uno, el de las cuencas internas de Cataluña, que posteriormente fue anulado».

En dos años, ha asegurado, ya se han aprobado 17 planes de cuenca y los restantes de responsabilidad del Gobierno, que son los del Júcar y el Segura, ya han sido informados favorablemente por el Consejo Nacional del Agua por lo que estarán aprobados en breve.

En paralelo, ha precisado, se ha estado trabajando en el segundo ciclo de planificación para que en diciembre de 2015 se pueda disponer de todos los planes revisados, «sin todo este trabajo para recuperar ocho años de tiempo perdido no hubiéramos podido cumplir nuestros compromisos».

Y si no se hubieran cumplido, ha destacado «estaba la amenaza sobre España de una sanción europea de más de 100 millones de euros que hubiera tenido que pagar el conjunto de la sociedad española».

Además, «no hubiera sido posible seguir utilizando fondos comunitarios como los dedicados al desarrollo rural Feader, porque la UE nos evalúa antes de poder utilizar los nuevos fondos estructurales por eso era tan importante concluir en dos años el trabajo que nos habían dejado por hacer», ha concluido.

EFE.- Así lo ha destacado hoy la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, que ha participado en Huelva en la inauguración del XIII Congreso Nacional de Comunidades de Regantes de España.

En este sentido, ha indicado que este ha sido «uno de los grandes desafíos» de su departamento, que ha tenido que realizar «un esfuerzo titánico para poder cerrar la primera fase de la planificación hidrológica».

Algo que se ha hecho, según ha dicho, atendiendo las diferentes demandas de los sectores afectados y además «conjugándolo con la protección del entorno de manera que se asegure la sostenibilidad tanto en los aspectos socioeconómicos como medioambientales».

Ha recordado que al inicio de la legislatura los 25 planes hidrológicos de cuenca que tenían que haber sido aprobados en 2009 estaban «todos por hacer y teníamos la obligación de dar cumplimiento a la directiva marco Agua, sólo había culminado uno, el de las cuencas internas de Cataluña, que posteriormente fue anulado».

En dos años, ha asegurado, ya se han aprobado 17 planes de cuenca y los restantes de responsabilidad del Gobierno, que son los del Júcar y el Segura, ya han sido informados favorablemente por el Consejo Nacional del Agua por lo que estarán aprobados en breve.

En paralelo, ha precisado, se ha estado trabajando en el segundo ciclo de planificación para que en diciembre de 2015 se pueda disponer de todos los planes revisados, «sin todo este trabajo para recuperar ocho años de tiempo perdido no hubiéramos podido cumplir nuestros compromisos».

Y si no se hubieran cumplido, ha destacado «estaba la amenaza sobre España de una sanción europea de más de 100 millones de euros que hubiera tenido que pagar el conjunto de la sociedad española».

Además, «no hubiera sido posible seguir utilizando fondos comunitarios como los dedicados al desarrollo rural Feader, porque la UE nos evalúa antes de poder utilizar los nuevos fondos estructurales por eso era tan importante concluir en dos años el trabajo que nos habían dejado por hacer», ha concluido.