Los precios del aceite de oliva en origen han tomado un pequeño alivio la última semana de marzo, con repeticiones y leves subidas, pero sin los descensos de las anteriores. Según algunos analistas, parece que se ha creado un escenario de guerra fría entre productores y envasadores a la espera de los siguientes movimientos. El resultado, sin embargo, es que esta caída de los precios en origen de un 40% en febrero lo que sí ha provocado es una subida de las ventas un 48%, según la consultora Nielsen.
Según el Sistema POOlred de la Fundación del Olivar, la última semana hubo subidas en todas las calidades. Así, en el aceite de oliva virgen extra se fijó un precio medio de 3.800 euros, con un aumento del 1,60% semanal. El virgen quedó prácticamente igual, a 3.138 euros (+0,03% semanal) y el lampante fue el que mejor salió parado quedando a 2.960 euros/tonelada (+2,21%).
Por su parte, en el Observatorio de precios de la Junta de Andalucía también refleja un cambio de tendencia pero solo en los aceites de oliva virgen extra, que sube de 3.85 a 3.91, mientras que el aceite de oliva virgen es el que más baja, pasando de 3.37 a 3.01, mientras que el lampante se queda en 2.95 tras bajar levemente.
Desde fuentes de Oleoestepa, se destaca que se cerraron operaciones a partir de 4.200 euros (sin cambios en relación a la semana anterior). En virgen, se repite entorno a 3.600 euros, mientras que, el aceite lampante repunta hasta los 3.000 euros.
Asimismo, respecto a la subida de las ventas de aceite de oliva tras bajar su precio en origen en febrero, la consultora Nielsen, no recoge ese escenario de guerra fría, sino que reconoce que ha afectados a otros aceites. Así, e aceite de girasol ha registrado una caída del 8% en el volumen de sus ventas, mientras que el resto de aceite lo ha hecho del 48%.