EFE.- El gobierno catalán ha aprobado este martes el proyecto de Ley de Cooperativas de Cataluña, que regula las estructuras y funcionamiento de estas entidades, con la finalidad, según indica el ejecutivo en su comunicado oficial, de «proteger y fomentar» el movimiento cooperativo al crear «un marco jurídico más flexible» para que puedan ser «más competitivas».

En rueda de prensa parlamentaria, Aragonès ha asegurado que su formación «será muy activa presentando enmiendas» para que la nueva ley no pueda «pervertir ni desnaturalizar las cooperativas», aunque ha descartado presentar una enmienda a la totalidad.

Según Aragonès, el movimiento de cooperativas «tiene capacidad de resistencia y está aguantando muy bien la crisis», pero tiene también retos, como los «problemas de financiación cuando necesitan capitalización», cosa que a su juicio el proyecto de ley aborda.

Sin embargo, los republicanos no han dado todavía el «sí definitivo» a esta ley porque, aunque coinciden en la necesidad de reformar el régimen jurídico, consideran que se debe evitar el «riesgo de poner facilidades para que no se acabe con la naturaleza cooperativa y solidaria que tienen las empresas cooperativas en Cataluña».

El diputado de la CUP Quim Arrufat ha expresado ayer tarde el total rechazo de su formación al proyecto de Ley de Cooperativas de Cataluña aprobado por el Govern, al que ha acusado de querer «mercantilizar» y «desvirtuar» el funcionamiento de estas entidades.