El sector apícola extremeño, con el respaldo de todo el sector nacional, llevará sus reivindicaciones el próximo 10 de marzo a las puertas del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) en Madrid y en protesta por la «inacción» de los poderes públicos ante una situación que «está llevando al límite» a dos importantes zonas de Extremadura.

La concentración en Madrid, que cuenta con el respaldo de las organizaciones agrarias Asaja, APAG, UPA y Cooperativas Agroalimentarias, quiere mostrar la situación «ruinosa» de 665.000 colmenas y 1.700 agricultores, principalmente de Las Hurdes y La Siberia, por factores sanitarios, los bajos precios y la falta de controles.

El presidente de Asaja Cáceres, Angel García Blanco, ha asegurado que el sector está sufriendo dos enfermedades, como son la del ácaro varroa, que ataca a las crías de abejas, y «la de los políticos», que con su inacción están permitiendo, por ejemplo, que se importe desde China sirope de arroz, a 1,24 euros el kilo, que se hace pasar por miel.

Analizarán muestras de iel de los supermercados y si en alguna se detecta sirope de arroz «nos vemos en los juzgados»

Además, ha denunciado que este producto está entrando desde Portugal, donde los controles son menores que en España, y desde ahí llegan a Salamanca, donde se envasa para hacerlo llegar a los consumidores.

Por ello, ha anunciado que han mandado muestras de la miel que venden las principales cadenas de distribución y ha advertido de que como en alguna de ellas se detecte sirope de arroz «nos vemos en los juzgados».

Por su parte, el presidente de APAG-Asaja, Juan Metidieri, ha destacado la unidad de acción en estos actos en Madrid y ha destacado la importancia que la apicultura tiene en zonas deprimidas, por lo que no permitirán que se desmantelen o cierren explotaciones.

Entre los principales problemas que arruinan en sector ha citado en los bajos precios a los que hay que comercializar, que se han visto reducidos en un 50 por ciento en los últimos años, pasando de los 3,5 euros a los escasamente 2 de la actualidad, además de los problemas sanitarios o para tramitar la trazabilidad de la miel.

Por ello, ha exigido «un etiquetado claro y transparente» para que el consumidor sepa lo que está comprando, pero lamenta que desde el Ministerio y la Unión Europea «se haga oídos sordos» pese a que son los que tienen que aportar soluciones.

En este mismo sentido se ha expresado Antonio Prieto, responsable nacional de Apicultura en UPA, que ha señalado que se llevan varios meses «detrás del Ministerio» y solo se han encontrado falta de respuesta o respuestas ineficaces.

Prieto ha incidido en la necesidad de que se aborden problemas como el control de la entrada de miel de terceros países, a precios más bajos y con parámetros sanitarios, y económicos y socieconómicos por debajo de los exigidos en la Unión Europea.

Entre las demandas del sector, Prieto también ha citado la creación de una mesa nacional de la Agencia Española del Medicamento para que se investigue productos alternativos para mitigar la mortalidad de colmenas, regulación de la trashumancia y de los asentamientos apícolas, un plan de control de las especies invasoras o ciertos aspectos de los seguros apícolas.

El representante de UPA ha recordado ante la protesta en Madrid que antes la miel española se vendía «a precios razonables» en Europa, que rondaba los 3-4 euros «y hoy en día no la quieren a 2 euros».

Según denuncia al apicultor se le está pagando a 2 euros el kilo de miel, pese a que el Ministerio establece un mínimo de 2,60 y para que sea rentable debería pagarse a 3,5 o 4 euros.

«No queremos ayudas, queremos regulación, que si una miel es mezcla de varios países, se ponga el país de origen y porcentajes, no como ahora que solo es una relación, con lo que el fraude se acrecienta», ha dicho.