Esta candidatura, presentada en noviembre de 2012 por los Gobiernos riojano y vasco, recoge la excepcionalidad cultural del paisaje cultural de La Rioja y Rioja Alavesa desde un punto de vista histórico, geográfico y cultural.

    Creen que ello le hace merecedora de un reconocimiento análogo al que poseen los paisajes de la región vitivinícola de Tokay (Hungría), de la jurisdicción de Saint-Emilion (Francia) y de la región vitícola del Alto Duero (Portugal).