La estructura del luminoso se ha aligerado de peso (el luminoso actual pesa 24 toneladas, incluidas las letras, frente a las 70 de antaño). Además, se ha diseñado una plataforma que abraza la estructura del edificio donde se ubica, que data de 1880 y que cuenta con protección estructural, y absorbe el peso. El resultado, una estructura de acero con perfiles tubulares más ligera.
   
    Concluidas estas labores de la cubierta y estructura, se inició la restauración completa de las letras genuinas del rótulo del luminoso. Esta fase comenzó con el proceso de lijado de las letras y la botella, evaluando los daños sufridos en el rótulo y eliminando golpes y abolladuras. Varias de ellas tenían en algunas zonas un grado de corrosión bastante grande, por lo que la manipulación fue muy lenta.

    En el caso de las letras de "González Byass" y "Sol de Andalucía", al estar fabricadas en zinc, un material que no se utiliza en la actualidad, tuvieron un tratamiento especial, con una cabina de chorro de arena y soldaduras con estaño. Y en el caso de la botella, tras quedar limpia de daños y abolladuras, fue pintada por un pintor especializado en este trabajo manual. Finalmente, se concluyó con la instalación de los neones.

    Este proceso culmina con el encendido del Luminoso de Tío Pepe. Las muestras de afecto y el apoyo espontáneo generadas han demostrado que Tío Pepe es un icono de todos y para todos.