Los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) de la Generalitat de Cataluña han notificado dos nuevos focos de peste porcina africana (PPA) en jabalíes silvestres tras el hallazgo de 18 animales muertos infectados con el virus; unos casos que se han detectado en el municipio de Cerdanyola del Vallès y, por lo tanto, dentro de la zona de alto riesgo.
Con estos nuevos casos ascienden a 13 los focos detectados hasta la fecha, con un total de 47 animales positivos a la PPA, según una nota de actualización publicada este lunes por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
Además, se han analizado otros 530 animales que han dado negativo en los análisis, de los cuales 234 han sido capturados en trampas y 296 se han muestreado por vigilancia pasiva (cadáveres enteros o restos hallados en el medio natural o animales con sintomatología abatidos) en la zona infectada de 20 km de radio y sus alrededores.
Los animales hallados muertos se han encontrado próximos al primer foco y al 11, ubicados todos ellos dentro de la zona de alto riesgo delimitada por el radio de 6 kilómetros alrededor de los casos iniciales.
El Ministerio ha reiterado que siguen las «intensas» labores de búsqueda de cadáveres de jabalíes y de captura para la reducción de sus poblaciones.
También continúa el refuerzo de las medidas de aislamiento, vallados, aprovechando vallados ya existentes en carreteras y vías férreas, y priorizando el control de corredores de uso de jabalíes.
VIGILANCIA EN LAS GRANJAS PORCINAS
Los servicios veterinarios oficiales mantienen los controles en las granjas y otros establecimientos de porcino con el análisis de las 57 explotaciones localizadas en la zona infectada, donde no se ha detectado «sintomatología ni lesiones compatibles».
Aún así, se mantiene un «alto nivel» de alerta con refuerzo de vigilancia pasiva y bioseguridad en granjas de porcino y en poblaciones de jabalíes silvestres, tanto en Cataluña como en el resto de comunidades.
Ha hecho un llamamiento a extremar las medidas de bioseguridad también en el transporte de animales de esta especie y ha recordado la obligación de comunicar sobre cualquier sospecha que se detecte.
La PPA es una enfermedad no zoonósica, es decir, las personas no son susceptibles a la infección ni por contacto con los animales ni por ingestión de productos derivados de ellos, según ha recordado el Ministerio.
