El Gobierno español y los representantes del sector agroalimentario han celebrado este martes el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y la India, por las oportunidades de que abre para sectores como el aceite de oliva y el vino.
La India y la UE han cerrado en Nueva Delhi un acuerdo comercial, descrito por ambas potencias como histórico, que unirá a la segunda y la cuarta economía del mundo en un mercado sin precedentes de 2.000 millones de consumidores, tras 18 años de negociaciones.
El Ministerio de Economía ha celebrado el pacto, en valoraciones remitidas a los medios, por abrir nuevas oportunidades para la internacionalización de las empresas españolas, entre ellas las agroalimentarias, en un mercado de «enorme potencial».
España tiene un déficit anual de 325 millones de euros en el comercio de productos agroalimentarios y pesqueros con la India, según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), correspondientes a 2024.
Las exportaciones agroalimentarias de España a la India alcanzan 123 millones de euros, con un crecimiento anual del 34,6 %, mientras que las importaciones suman 448 millones, con un repunte del 9,5 %. Los productos más exportados por España son: aceite de oliva (38,1 millones), legumbres (14,2 millones), jugos y extractos vegetales (7,2 millones), y preparados para piensos (6,5 millones).
Las principales importaciones agroalimentarias españolas de la India corresponden a moluscos (156,1 millones), cocos, nueces y anacardos (29,2 millones) y al café (22,7 millones). La India ocupa el puesto número 56 entre los destinos de exportación los alimentos y de las bebidas españoles y el 26 entre los principales proveedores.
¿QUÉ SUPONE EL ACUERDO?
Respecto al sector agroalimentario, Economía ha valorado que el acuerdo elimina o reduce aranceles como los del vino (del 150 % al 75 % a la entrada en vigor y hasta el 20 % a largo plazo), aceite de oliva (del 45 % al 0 % en cinco años) y productos transformados como pan o confitería, con aranceles de hasta el 50 %.
El compromiso liberalizará el 96,6 % de las exportaciones europeas, si bien ha excluido de esa apertura segmentos considerados líneas rojas por ambas partes, por ejemplo sobre la agricultura de subsistencia india (arroz, trigo, lácteos) y los sectores sensibles europeos (vacuno, azúcar). Se centra en productos industriales y procesados de alto valor añadido.
La organización agraria ASAJA, que ha mostrado cautela ante el acuerdo en un comunicado, ha asegurado que las excepciones son una consecuencia directa de la presión ejercida por las movilizaciones del campo europeo en Bruselas y Estrasburgo en las últimas semanas. Tanto la organización agraria como las empresas vitivinícolas y los exportadores de aceite de oliva han valorado las oportunidades para estos dos productos.
Así, la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV), la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) y la Federación Española del Vino (FEV) han asegurado a Efeagro que el acuerdo es una buena noticia.
El director general de la Asociación Española de la Industria y el Comercio Exportador del Aceite de Oliva (Asoliva), Rafael Pico, ha señalado a Efeagro que la apertura es «muy positiva» para aumentar el consumo de dicho producto entre la población india. Por su parte, a Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceituna de Mesa (Asemesa) ha reiterado al Gobierno de España su solicitud para que inste a la Unión Europea a otorgar prioridad a la aceituna de mesa y compensar así las pérdidas por los aranceles de EEUU.
Desde el laboratorio de ideas (Think tank) sobre economía agraria Farm Europe, el experto Luc Vernet ha asegurado a Efeagro que el balance del pacto con la India es distinto al de Mercosur y podría ser incluso más favorable si efectivamente se excluyen productos sensibles. Vernet ha apuntado que el de la India puede «crear oportunidades significativas para vinos y quesos, si se basa en un principio claro de reciprocidad».
Pero ha insistido en la necesidad de salvaguardas, porque la India es un líder en lácteos, arroz y el «segundo productor mundial de azúcar, con el doble» de la producción de la UE.
