Las autoridades sanitarias de Birmingham, una de las ciudades en las que se analizaron kebabs, ha anunciado que se llevarán a cabo análisis oficiales y gestiones para que los locales que sirven este plato certifiquen de dónde procede la carne que utilizan.

     Además de la dudosa calidad de la carne utilizada, los autores del estudio alertaron también de lo poco saludables que son en general de los kebabs, por sus altos contenidos en sal y en grasas saturadas.