EFE.- "Está siendo una cosecha excepcional", han asegurado tanto Miquel Carles, de la empresa Cademar, como Gerardo Bonet, gerente de Fepromodel, la Federación de Productores de Molusco del Delta del Ebro.

La producción se ha adelantado casi un mes debido al rápido engorde del molusco, una situación que hacía muchos años que no se producía y que se atribuye a los elevados caudales, también históricos, que registró el Ebro durante los primeros meses del año.

"Ha sido algo increíble, y simplemente gracias a la influencia del agua dulce, que ha multiplicado los nutrientes", asegura Carles.

Tanto es así que en la bahía de Els Alfacs, que es más temprana que su hermana del Fangar, la campaña ya comenzó a finales de abril, cuando usualmente lo hace a mitad de junio.

Esto ha coincidido con el cierre de producción en Galicia, que ha favorecido un incremento de la demanda del mejillón del Delta.

"Si esto continúa, nos podríamos plantear incluso incrementar la producción, porque ahora acabaremos el producto prácticamente", explica Carles.

Otro efecto positivo de este avance de la producción será que se podrán evitar las altas temperaturas del agua, que habitualmente ocasionan mortandades de mejillones en pleno verano.

"Este año, ni sobrará ni se morirá mejillón en Els Alfacs", asegura Bonet, mientras que en El Fangar la campaña está previsto que comience a mediados de junio, también algunas semanas antes.

La producción en las dos bahías se aproxima a los 3,5 millones de kilos de mejillones, de los que más de la mitad se va a suministrar grandes cadenas como Mercadona y Bonpreu, y algo menos de la mitad abastece los mercados centrales.

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