El informe inicial elaborado por un comité de científicos para el Gobierno central sobre el brote de Peste Porcina Africana (PPA) a finales de noviembre en Cataluña apunta a cuatro escenarios como posibles hipótesis de origen del virus, si bien reconoce que aún es «prematuro pronunciarse con certeza».
Los cuatro escenarios plausibles son la liberación accidental desde un laboratorio de investigación, la llegada desde focos activos europeos mediante transmisión natural o progresiva, una introducción deliberada o una introducción a larga distancia mediada por actividades humanas.
El dossier, consultado por Efeagro, incide en que la información genética disponible actualmente «no permite atribuir con certeza el origen geográfico del brote» y es «prematuro» hacerlo «sin que hayan finalizado las investigaciones judiciales y administrativas que continúan desarrollándose».
LOS POSIBLES ESCENARIOS, UNO A UNO
La posible liberación accidental del virus desde un laboratorio de investigación fue una de las primeras hipótesis planteada a partir de unos objetivos que, en conjunto, hacían necesario su análisis, según el dossier.
El foco se localizó en un área geográfica próxima a las instalaciones del CReSA- IRTA, centro que desarrolla actividades de investigación sobre este virus bajo condiciones de alta bioseguridad.
No obstante, en el curso de la investigación, los resultados obtenidos mediante estrategias analíticas complementarias y por organismos independientes «no mostraron coincidencia genética alguna entre el aislado español y los virus utilizados en actividades experimentales en el CReSA-IRTA, ni a nivel de marcadores parciales ni a escala de genoma completo».
Otra hipótesis es la introducción desde focos activos europeos mediante transmisión natural o progresiva, un escenario teórico dado que el virus ha mostrado capacidad de expansión geográfica progresiva en determinadas regiones.
Es un escenario que también ha perdido fuerza porque el perfil genético del virus detectado en España «no mostró una relación estrecha con los linajes dominantes en los focos europeos más próximos, incluidos los del norte de Italia, lo que resulta incompatible con un origen directo derivado de una expansión geográfica».
La introducción deliberada es otra opción y aunque se incluyó en la evaluación inicial «no existían indicios específicos que apuntaran a este origen».
El hecho de que el virus tenga un perfil genético no descrito previamente en brotes europeos resta posibilidades a esta hipótesis porque este tipo de acciones deliberadas «suele asociarse (…) a cepas bien caracterizadas y con comportamiento epidemiológico conocido».
El cuarto escenario estudiado es la llegada del virus desde largas distancias mediadas por actividades humanas, es decir, productos cárnicos o retos de comida contaminados, contaminación de vehículos tras tránsito internacional o incluso residuos en puertos y aeropuertos.
El comité de científicos pone el foco en que la zona del brote está próxima al puerto y aeropuerto de Barcelona, al aeródromo de Sabadell y a la Universidad Autónoma de Barcelona, que tiene una «gran afluencia» de estudiantes internacionales.
Sin embargo, la ausencia de jabalíes positivos entre esas zonas sensibles y la zona de brote hace que este escenario sea «de baja probabilidad».
Igualmente, la contaminación de vehículos de transporte terrestre «resulta difícil de demostrar y de sostener sin haber causado brotes en otros países intermedios como Francia».
VIRULENCIA MODERADA
En el informe, de 71 páginas, el comité asegura que hay observaciones sobre el virus que revelan una virulencia moderada del mismo, «si bien esta hipótesis requiere confirmación mediante ensayos experimentales».
No obstante, ese escenario debe tomarse en cuenta en la planificación de las estrategias de control y erradicación, «ya que un virus de menor virulencia puede prolongar el periodo infeccioso, favorecer la persistencia en fauna silvestre y requerir planes de vigilancia adaptados en el tiempo y en el espacio».
El estudio recuerda que los modelos matemáticos «sugieren que un virus menos patogénico tendría mayor capacidad de difusión y mayor riesgo de generar una situación de endemicidad».
El hecho de ser menos virulento «sugiere la conveniencia de desplazar el peso de las intervenciones hacia la eliminación de jabalíes» ya que, «si el virus es menos letal, conviene reforzar la mortalidad con control poblacional».
El estudio concluye que el escenario epidemiológico es «desafiante» debido a la interacción entre un «virus genéticamente singular, poblaciones densas de jabalí y entornos periurbanos complejos».
De ahí, la necesidad de «combinar vigilancia epidemiológica reforzada, caracterización molecular y gestión integrada de fauna silvestre para proteger las explotaciones porcinas y minimizar el impacto sanitario y socioeconómico».
