EFE.- Se trata de una subasta benéfica que se celebra desde hace ya una década en este congreso de alta cocina y cuya recaudación se destina a la Fundación Luis Ganella, dedicada a la formación de mujeres discapacitadas.

Con una puja inicial de 700 euros, la más pequeña de las dos trufas, de unos 450 gramos, ha sido adquirida por 3.000 euros por el cocinero italiano Andrea Tumbarello, asiduo a esta subasta.

El segundo ejemplar, un poco más grande -de aproximadamente medio kilo- ha sido presentado a subasta con una puja inicial de 1.000 euros y finalmente se ha hecho con ella un representante de la cadena hotelera Iberostar por 5.000 euros.

Andrea Tumbarello se ha ofrecido a organizar una jornada gastronómica benéfica a los compradores de este segundo ejemplar, en una subasta que ha sido menos disputada que el año pasado.

En la edición anterior se subastaron una trufa blanca y otra negra que alcanzaron los 8.600 y 5.500 euros, respectivamente.