EFE.- El acuerdo, que sustituye a otro provisional de 1973, fija la frontera marítima entre Canadá y Groenlandia en una extensión de 3.000 kilómetros que va desde el sur de esta isla, pasa por el estrecho de Davis, el golfo de Baffin, el estrecho de Nares y hasta el océano Ártico.

Pero quedan fuera dos puntos importantes: la isla Hans, cuya soberanía reclaman Canadá y Groenlandia, y el reparto de los yacimientos de petróleo y de gas que existen en la zona y cuya accesibilidad ha aumentado debido al deshielo.

Las autoridades groenlandesas, que tienen la competencia sobre los recursos de su subsuelo, seguirán la negociación con Otawa sobre los yacimientos, al igual que Copenhague hará sobre la controvertida isla, que ha sido objeto de disputa desde hace décadas.

Dinamarca y Canadá se comprometieron en 2005 a intentar resolver la disputa sobre una isla que puede jugar un papel importante si se abre un paso marítimo al océano Pacífico a través del Ártico.

El ministro danés de Asuntos Exteriores, Villy Søvndal, se mostró optimista al respecto y dijo a medios daneses que las conversaciones sobre ese punto transcurren en un tono "constructivo", aunque admitió que no es posible decir cuándo terminarán.

"Estoy enormemente satisfecho con el acuerdo de hoy. Marca el fin de un largo proceso y crea claridad sobre una frontera que será beneficiosa en relación con los derechos de pesca, así como para las posibilidades crecientes de investigación y explotación de yacimientos minerales", afirmó Søvndal en el comunicado.

El acuerdo, alcanzado mientras Søvndal visita a su colega canadiense, John Baird, en Otawa, deberá ser ratificado ahora por los parlamentos de Canadá, Dinamarca y Groenlandia.

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