La Guardia Civil inspeccionó la gasolinera y comprobó que, en efecto, "los surtidores de gasóleos A y B ofrecían el mismo resultado, ambos contenían gasóleo del tipo B".

   El estudio de la Guardia Civil ha determinado que el detenido "podría haber suministrado una cantidad próxima a los 9.000 litros de combustible" en el tiempo transcurrido desde la primera noticia del hecho hasta que se procedió a su detención.

   El fraude podría haber ocasionado "graves repercusiones", según la Delegación del Gobierno, que recuerda que usar gasóleo agrícola para automoción es motivo de denuncia, y conlleva "elevadas multas" de la Administración Tributaria.

   La Guardia Civil subraya que el gasóleo agrícola está "restringido a tractores y maquinaria utilizada en agricultura", y otros vehículos especiales.

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