UPA-UCE Extremadura reclamará a la vonsejería de Agricultura de la Junta una flexibilización de la condicionalidad de la PAC y de los eco-regímenes, sobre todo en el de rotación de tierras de cultivo, por las intensas lluvias registradas en la región durante las últimas semanas.
Esta organización agraria alerta de que los sucesivos trenes de borrascas registrados durante las últimas semanas dejarán daños y pérdidas económicas importantes en el campo extremeño. Esta organización agraria señala que a los daños por las lluvias, se suman también los provocados por las fuertes rachas de viento que han afectado al conjunto de la región.
Aunque desde UPA-UCE destacan que todavía no se pueden cuantificar los daños, adelantan que habrá pérdidas económicas importantes en el sector agrario.
VALORACIÓN POR CULTIVOS
UPA-UCE estima que entre un 35% y un 40% de toda la superficie que se iba a cubrir de cereal en esta campaña en Extremadura no se ha podido sembrar. La zona más afectada es la Campiña Sur, que es la que concentra una mayor producción de cereales de invierno en la región. “Además, lo que se viene sembrando desde enero hasta ahora ha tenido graves problemas de nacencia. En las siembras tempranas ya podemos decir que tenemos problemas de asfixia radicular”, destaca el secretario de agricultura de UPA-UCE, Fernando Miranda.
Como efecto añadido, el fango que se ha ido generando en las parcelas ha hecho que se retrasen labores como el abonado, que es algo fundamental para asegurar las producciones.
En cuanto al olivar, UPA-UCE apunta a que hay zonas en las que se ha recolectado ya el 100% de la cosecha. Sin embargo, en otras más tardías, como las de Navalvillar de Pela o La Siberia, las lluvias han caído cuando quedaba todavía un 15% de la aceituna en el árbol. “Parte de este fruto puede darse ya por perdido porque se cae al suelo”, señala Miranda.
Por su parte, la fruta de hueso es de otro de los cultivos afectados por el exceso de agua. Labores propias del cultivo como la poda ya están sufriendo retrasos importantes porque “es imposible entrar en las explotaciones a trabajar”. Desde UPA-UCE avanzan que estas lluvias podrían tener consecuencias para algunas variedades más tempranas de melocotón y nectarina.
Con respecto a la ganadería, estas lluvias serán muy beneficiosas para la dehesa extremeña, donde la tierra habrá conseguido para la primavera bastante reserva de humedad para garantizar la alimentación del ganado.
“El agua puede traer grandes beneficios porque se llenan los embalses y nos asegura mirar a las próximas campañas con mayor tranquilidad, pero si continua lloviendo en exceso dejará graves consecuencias en el campo”, finaliza Miranda.
