Desde 1991 se ha asociado a la enfermedad de Alzheimer con la acumulación anómala de la proteína beta-amiloide (también llamada placa senil) en el cerebro de los pacientes.

El equipo de investigadores liderado por el profesor Shoichi Ishiura, de la Universidad de Tokio, ya había trabajado en el desarrollo de vacunas orales para generar anticuerpos capaces de unirse a la proteína beta-amiloide de modo de evitar que su agregación. Incluso había generado hojas de pimiento modificado genéticamente para contener proteína amiloide, y habían logrado disminuir la cantidad de proteína acumulada en el cerebro de ratones con mal de Alzheimer administrándoles oralmente estas hojas trituradas.

En estos nuevos experimentos, alimentaron a seis ratones con arroz transgénico durante 16 meses. Observaron que a medida que aumentaban los anticuerpos, los niveles de proteína beta-amiloide en el cerebro eran menores. Además, usando laberintos, vieron que estos ratones mejoraban su memoria.

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