EFE.- Según han informado a Efe desde la Guardia Civil, la operación se llevó a cabo anteayer, coincidiendo con la baja mar, en la zona de Isla Canela y la de Punta Umbría.

   En relación con la zona de Isla Canela, se procedió a interponer denuncia contra un total de 87 personas que practicaban el marisqueo ilegal, además de intervenir 31 rastros de mano para la captura de coquinas, 2 rastros remolcados para la captura de chirlas, y material diverso -flotadores, zarandas y arneses-.

Asimismo, se han inmovilizado dos embarcaciones con motor fuera borda, carentes de documentación y matrícula, que se han depositado en el puerto deportivo de Isla Cristina y se han interpuesto ocho denuncias contra los propietarios de embarcaciones dedicadas ilegalmente al marisqueo.

   En esta zona, los agentes decomisaron 200 kilos de chirla y 705 kilos de coquinas, que posteriormente fueron devueltas al banco natural.

   En la zona de Punta Umbría, la operación, dirigida al control y verificación de la actividad marisquera, el número de denunciados por mariscar ilegalmente ha ascendido a 74, y se han decomisado unos 11 kilos de coquinas.

   Además de esto se ha procedido a denunciar a dos embarcaciones, se han intervenido un total de ocho rastros manuales para el marisqueo y se ha procedido a la identificación de unas 30 personas.

   El marisqueo ilegal -sin autorización- representa una actividad perjudicial para el mantenimiento de los recursos pesqueros, un ejercicio de insolidaridad y competencia desleal para con el sector que opera legalmente y un serio riesgo para la salud, ya que las capturas obtenidas mediante esta práctica incumplen con la normativa sanitaria vigente para la comercialización de estos productos.

   Asimismo, de acuerdo con la Ley de Pesca andaluza, este tipo de conductas constituyen una infracción de carácter grave y pueden sancionarse con multas que llegan a alcanzar los 60.000 euros.

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