Se trata de una actuación llevada a cabo en el marco del Servicio de mantenimiento y Recuperación de Cauces de URA. Este servicio lleva a cabo actuaciones de pequeña y mediana envergadura en los cauces de los ríos, siempre con los objetivos de mejorar el estado de los cauces fluviales y la vegetación de ribera —condición indispensable para el buen estado de los ecosistemas fluviales— además de garantizar la capacidad hidráulica en los tramos urbanos de los ríos, de forma que se eviten los incrementos de la lámina de agua en dichos tramos por obturación de los cauces.

 

     El catálogo de este tipo de afecciones a los que se someten nuestros ríos es muy amplio (obras de consolidación de riberas, obras para captación de agua, presas, ocupación de la vega con distintas construcciones, tala de la vegetación de ribera..). Por tanto, dada la densidad de nuestro territorio y la ocupación histórica del territorio fluvial,  el proceso de revertir estas afecciones es arduo y largo y requiere de la concertación y de la participación de distintos agentes tanto para frenar e impedir nuevos deterioros como para revertir la situación actual.(tal y como recoge en la planificación hidrológica del territorio).