El mismo se transmite a los mamíferos por la picadura de diversos mosquitos ocasionando en los hospedadores finales, caballos y/o humanos, sintomatología neurológica que puede desencadenar incluso en la muerte. El WNV únicamente se transmite de aves a caballos o personas mediante mosquitos, no siendo posible la transmisión de caballo a caballo ni de caballo a personas.

     La Fiebre del Nilo Occidental no tiene tratamiento específico, por lo que la reducción de la exposición del caballo al mosquito vector y, en particular, la vacunación son medidas claves a la hora de reducir el riesgo de los caballos de sufrir las consecuencias del WNV.

      se puede descargarte la guía “La prevención frente a la fiebre del Nilo Occidental” en www.zoetis.es. Asimismo, para saber más sobre la enfermedad y su prevención, siempre se debe consultar a un profesional veterinario.

(Foto: Archivo saludequina.es)