Al respecto, ha indicado que para efectuar el contraanálisis se tendrán que tomar tres muestras, una para la administración, otra que quedaría bajo custodia poder del ganadero y una tercera dirimente para el caso de discrepancias entre las dos anteriores.

     Según el director general de Producción Agropecuaria, esto supondrían unos costes para los ganaderos que también se tendrían que hacer cargo del aislamiento del animal afectado en unas instalaciones separadas.

     Jesús María Gómez ha puesto de manifiesto que en la campaña de saneamiento ganadero de 2013 el 99,5 por ciento de los animales sometidos a análisis dieron negativo en la prueba de tuberculosis bovina y el 99,86 por ciento a la brucelosis.

     De los 1,4 millones de cabezas de ganado analizadas, 4.672 dieron positivo a la tuberculosis y 1.432 a la brucelosis.